martes, 2 de noviembre de 2010

Ellos opinan de la conferencia que ofrecí...

Estimados/as amigos/as,

Me alegra compartir con vosotros un vídeo que recoge algunos testimonios de personas que asistieron a la conferencia de "El Arte de Pensar en Positivo" que ofrecí el pasado 21 de abril de 2010 en ESIC y a beneficio de Coaching Sin Fronteras.


Para mi es una satisfacción recibir este tipo de comentarios.

¿Te apetece que dé esta conferencia en tu empresa? A mi me encantaría y tu equipo te lo agradecerá.

Un abrazo fuerte y gracias por tu interés.

lunes, 23 de agosto de 2010

Capacidad de Adaptación: Toda una Aventura.

Es cuando estás alejado de tu tierra cuando más en tí mismo estás, cuando más te conectas a tus recursos innatos, cuando más empiezas a decubrirte quién eres para tí mismo; al menos así me siento yo ahora que estoy a unos 12.000 kms de casa.

Cambia la cultura, cambia el clima, cambia el idioma, cambia el alfabeto, cambian los horarios, cambian los protocolos de educación y trato, por supuesto también cambia hasta el significado del "universal" lenguaje por signos del que nos valemos en cualquier momento para hacernos entender y salir al paso.

Aquí sólo vale la calma, el semblante sereno y la paciencia, con uno mismo y con nuestros interlocutores. En este rincón del mundo, en el que el inglés sólo lo conocen unos pocos y lo hablan muchos menos, lo único que nos permite desenvolvernos con soltura es la capacidad de adaptación y la buena disposición hacia todo eso permanentemente nuevo que nos soprende o llama la atención.

Pretender imponer nuestros ritmos y exigencias se torna absurdo y nos convierte en elementos hostiles, sin embargo, apoyarte en la gente local, tomar conciencia de tu desventaja, confiar en ellos (aunque mantengamos un estado de alerta latente) y permitirte confiar en ti mismo y en tu capacidad de delegación al dejarte en sus manos para descubrir lo mucho que hay aún que ver, te lleva a descubrir lo mejor de ciudades, mercados, gentes y costumbres.

De un viaje así, sólo se puede disfrutar si te adaptas a las circunstancias; si lo que pretendes es que las circunstancias se adapten a tí, la cosa va mal. Para disfrutar de este viaje en la manera en que lo estoy haciendo, he tenido que adaptarme (he aceptado otras reglas del juegio) a lo que me iba sucendiendo día a día.

Todos y cada uno de mis pensamientos los he dirigido a verle siempre el lado positivo a todas las cosas que me han ido sucediendo, que son muchas. Improvisaciones constantes, cambios de horarios, situaciones incómodas, poca interlocución... todo me ha servido para darme cuenta de mi capacidad de adaptación a las circunstancias, aceptar las reglas del juego de lo que yo mismo iba escogiendo sobre la marcha.

Travesías de más de 4 horas por ríos en lancha rápida, viajes por carretera de más de 10 horas en autobuses de "lujo" llenos de locales vociferantes, transporte por ciudad tirado por fuerza humana, vuelos en horarios intempestivos, controles de pasaportes sospechosamente repetitivos... un sinfin de situaciones que hacen que un viaje así se convierta en una excepcional experiencia de la que aprender, tanto del país, como de sus gentes y por supuesto de uno mismo.

Un viaje en el que ves de cerca la opulencia, en el que entras en contacto con la pobreza, en el que miras a la cara a la miseria y en el que más que nunca llegas a la conclusión de que pertenecer al 5% de la población mundial que vive en la riqueza, lejos de ser un lujo, es una responsabilidad.

La más angustiosa, tensa, desfavorable, estresante, terrible y demoledora de nuestras situaciones en nuestra cotidianeidad es un verdadero paraiso si lo comparamos con las penurias en las que viven millones de personas o atrocidades por las que han pasado a manos de gobernantes crueles y despiadados.

Pero para apreciar esto, sin duda, hay que tener capacidad de adaptación, capacidad de aceptación y sobre todo, capacidad de observación sin juzgar.

Cuando hagas viajes, cuando te enfrentes a lo desconocido, acuerdate de esta frase: Lo que se halla delante de nosotros y lo que se halla detrás no es nada en comparación con lo que se halla dentro de nosotros. Y cuando sacamos al mundo lo que hay dentro de nosotros, suceden los milagros (Henry David Thoreau) ...y además disfrutas doblemente de tu aventura viajera...!

viernes, 30 de julio de 2010

La "Buena Educación"

Quiero compartir en estas líneas una de las experiencias más impactantes que he vivido como conferenciante y coach. Algo así es lo que verdaderamente nos mueve a la reflexión y sobre todo al aprendizaje de nosotros mismos, ¿o no?


Viernes 11 de junio de 2010. La mañana se debate entre nubes y claros, las temperaturas han bajado mucho. Recojo a una amiga (colega profesional) en Plaza de Castilla para ir a un “Colegio Especial” para “muchachos especiales”. Vamos a darles una conferencia taller especial para que encuentren un trabajo en el que ser útiles. Tienen discapacidad intelectual, su I.Q. está muy por debajo de lo habitual, son especiales.

Ya hemos preparado el PC y el proyector. Poco a poco llegan y van llenando el gimnasio que, acondicionado con sillas, va a ser el sitio donde pasemos tres horas juntos. Ante nosotros tenemos a más de sesenta chavales de entre 17 y 19 años, ilusionados, rebeldes, inquietos, curiosos, alegres, espontáneos, despiertos, vivaces, dispuestos a escucharnos; quieren aprender más. Tenemos una responsabilidad muy importante: Transmitirles un mensaje constructivo y valioso que les sirva para reflexionar y dar lo mejor de sí mismos en el día a día. Queremos enseñarles algo de verdadera utilidad.

En un momento de la conferencia se genera un debate con uno de ellos. Juan, que así lo voy a llamar para mantener su anonimato, con un I.Q. que estimo ni llega a 60-70, dice:

-No entiendo por qué ‘los normales’ me quitan el sitio en el autobús, me pisan la mochila, se meten conmigo, son maleducados con los pasajeros, fuman porros, se emborrachan y hacen tantas tonterías; ¿por qué 'los normales' son así y nosotros respetamos a todo el mundo, pedimos las cosas, agradecemos las ayudas y damos lo mejor de nosotros sin esperar nada a cambio?-

Fui incapaz de responder, me quedé sin palabras, sin argumentos; a mi compañera se le llenaron los ojos de lágrimas y tuvo que volver la cabeza para digerir en silencio semejante bochorno emocional.

Desde entonces reflexiono sobre esto que vivimos y me he dado cuenta que a estos chavales les educan de una manera "especial": les educan en valores, en rectitud, les inculcan el positivismo, el sentido de respeto al distinto, su aceptación tal cual son, les enseñan a gestionar sus emociones, les ayudan a desarrollar códigos de comunicación que faciliten el entendimiento, les educan desde el cariño, desde el refuerzo, desde la construcción de una autoestima en el descubrimiento de sus brillos, les educan en la perseverancia, en el esfuerzo, en la constancia, les enseñan a hablar de cómo se sienten, les enseñan a pedir ayuda, a disculparse, les invitan a ayudar y arropar al que es más torpe, al que le cuesta más o tiene menos habilidades, les hacen comprender que tienen limitaciones y que desde ellas pueden hacer mucho y conseguir muchas cosas si se esfuerzan en superarse. Les enseñan que son PERFECTAMENTE CAPACES, les enseñan a CREER EN SI MISMOS… ¡Casi igual que nos enseñaron a nosotros, “los normales”!

Mi lectura es que son "especiales" porque reciben la educación que entiendo debería ser "normal", con unos contenidos que permiten el desarrollo de la persona y su potencial como prioridad fundamental (por eso soy Coach); sin embargo, los "normales" recibimos una educación que nada tuvo de especial, construida sobre la base del conocimiento racional, la reprimenda, el miedo, la competitividad, el individualismo, la egolatría, el hedonismo, dejando de lado la “buena educación”, la que forma seres humanos rectos e íntegros. Crecemos en la rivalidad, en el materialismo, en el condicionamiento externo en vez de crecer en el conocimiento interno como una vía de nutrir nuestro crecimiento.

¿Crees en la "Buena Educación"? Nosotros los coaches vivimos de ella.

miércoles, 21 de abril de 2010

Coaching Sin Fronteras y El Arte de Pensar en Positivo

Queridos amigos,


Quiero compartir con vosotros la satisfación que tengo y da saber y percibir que la labor que hacemos desde Coaching Sin Fronteras, asociación que tengo el privilegio de presidir, llega cada vez más y más lejos, generando una onda expansiva que va calando en la sociedad.

Los Coaches-Voluntarios son los que verdaderamente hacen posible que todo el esfuerzo que estamos haciendo tenga el verdadero resultado.


Cuando decimos eso de que "la cosa está dificil" o repetimos lo de "cuando la cosa cambie", nos quedamos en la pasividad. Cambiemos nosotros, seamos el cambio que queremos en el mundo, tal y como dijo Gandhi.


En el link adjunto, encontraréis algo mas que un comentario de una de las personas que asistió ayer 20 de Abril a la conferencia que ofrecimos en ESIC y a beneficio de Coaching Sin Fronteras.




Espero que os sorprenda tanto como a mi al leerla.


Un abrazo lleno de afecto.

;-) B.

domingo, 14 de febrero de 2010

Intervención en Intereconomía Business

Queridos amigos,

Gracias a la confianza que ha depositado en mi la Junta Directiva de ICF-España (Federación Internacional de Coaches de España), pude participar en directo como invitado en el programa "Capital, la bolsa y la vida" de Intereconomía Business, el 11 de febrero de 2010.



El vídeo que ahora comparto con vosotros es el corte de la entrevisa que amáblemente me han cedido.

Mi más sentido agradecimiento a ICF-Es y a Intereconomía Business, ¡¡¡Gracias!!!

Un abrazo.

El Presente Absoluto

Durante una de las jornadas de Entrenamiento Emocional con Fernando Noailles y el caballo "Madrid", en la que pude experimentar el contraste entre mi desequilibrada energía y la energía perfecta de bien-estar y en estado puro del equino, se me vino a la mente la siguiente afirmación: "En el presente absoluto, siempre todo es por primera vez". Desde entonces reflexiono una y otra vez sobre este pensamiento que, me indujo el precioso corcel alazán de más de 500 kgs, con una estampa noble y una sensibilidad especial, casi humana, diría yo.

Cuando vivo en el presente absoluto, el pasado deja de afectarme, ...es presente, ...es absoluto, ...nada de lo que me pasó tiempo atrás se dará de nuevo con las mismas circunstancias, contextos, protagonistas, y por ello hoy ya deja de afectarme, condicionarme, asustarme o frenarme de entrar en acción. Como dice Alfredo, un buen amigo mío y mejor coach, la verbalización "si hubiera decidido la opción A, habría sucedido el resultado X" carece de sentido. Ni puedo volver al pasado a rehacer la oportunidad de decidir, ni tengo la posibilidad de saber que el resultado X se habría dado fruto de aquella decisión. Decidí en aquel momento de la mejor manera que pude con las habilidades y el conocimiento de la situación que tenía.

Cuando vivo en el presente absoluto, la incertidumbre, la ansiedad y los miedos al error y por lo desconocido del futuro caen pulverizados, ...nada de lo que yo prevea, visualice o me proponga existirá por sí mismo, es sólo fruto de mi imaginación. El futuro sólo está en mis conversaciones, en mi mente, nada más, …salvo que entre en acción.

Para llegar al futuro y dejar atrás el pasado, para que las cosas sucedan por primera vez, para vivir un presente absoluto, el único momento en el que puedo intervenir con certeza de acción efectiva es en el "aquí y ahora", ...un espacio limpio de energía que tiendo a ensuciar inmediatamente con "pensamientos chatarra" (fueron útiles y ya han dejado de serlo, además de que están oxidados y me generan desgaste), un espacio que es como una hoja en blanco esperando a ser escrita con las nuevas acciones y pasos que llevaré a cabo.

Es posible librarse del peso del pasado y del tornado del futuro. ¿Cómo? Hay muchas personas que viven con la actitud anclada en el “soy la consecuencia de todas las desgracias y tragos que tuve que pasar, fíjate si tengo mérito”, es decir, son "alguien" gracias a las angustias “RE-vividas” (vueltas a vivir); otras personas viven creyendo que serán algo algún día, (sueños sin acción), “cuando las cosas o circunstancias mejoren, o tenga un golpe de suerte haré tal o cual cosa”, pero están instalados en una actitud de miedo al error en el futuro, están inmovilizados, esperando que “las cosas se me arreglen”; también dicen aquello de "es que yo me exijo mucho" y amparados en ese agrumento permanecen inmóviles.

En ambos casos, se les olvida una cosa, “vivir el presente absoluto, dónde todo sucede por primera vez” (y está permitido equivocarse para aprender), es uno de los espacios en los que más libres nos podemos sentír, una libertad que fomenta la creatividad, la ilusión, la motivación, las ganas, la alegría, el crecimiento, el desarrollo, el aprendizaje. ¿Qué tal te suena está afirmación?: "Desde donde estoy, aquí y ahora, voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para alcanzar lo que quiero, y además voy a hacerlo con apertura al aprendizaje".

Recuerda que oirás, te dirán o te dirás permanentemente “deja de soñar y acuérdate de lo que te sucedió”, es decir, “peros y más peros” ...pues bien, cuando dejes de soñar (futuribles) y dejes de acordarte de lo que te sucedió (lastres) y empieces a VISUALIZAR lo que quieres, y lo acompañes de ACCIÓN EFECTIVA en el PRESENTE ABSOLUTO, lograrás lo que te propongas y estarás conectándote de lleno a la vida, …y estarás conectado a la vida porque tendrás la sensación de lo has hecho por primera vez, y eso te llenará de motivación y autoestima para contínuar. ¿Te atreves?
te llenará de motivación y autoestima para contínuar. ¿Te atreves?

domingo, 18 de octubre de 2009

Auto confianza o el arte de confiar en uno mismo.

…y sucede que cuando uno comienza un nuevo camino o un nuevo viaje, cuando finalmente decides hacia dónde pones tu brújula de vida, te asaltan las dudas, muchas dudas. ¿Es esta la senda adecuada que me lleva a donde quiero?, …y más aún, ¿tengo claro donde quiero ir?, ¿tendré el valor de enfrentarme a los avatares que por sorpresa puedo encontrarme en este nuevo viaje?, ¿llevo la experiencia y las herramientas necesarias para afrontar este reto? …y comenzamos a atormentarnos hasta límites insospechados, …y todo por comparar y juzgar el presente, lo que nos sucedió en anteriores ocasiones o lo que nos inculcaron desde pequeños, con nuestro verdadero sentir más auténtico y profundo. Y lo cierto es que sabemos que podemos, sabemos qué es lo que nos mueve y motiva, sabemos que es lo que más nos hace desplegar todo nuestro potencial, …y es algo tan simple como la confianza en uno mismo, es decir, la capacidad de fiarme de mi mismo y de saber que soy capaz de confiar en mis recursos y capacidades. La capacidad de abrirme al aprendizaje, la capacidad de rectificar, la capacidad de ayudar, la capacidad de ser humilde, la capacidad de dar, …de dar lo mejor de mi desde el convencimiento de que estoy en el camino que quiero, la capacidad de asumir un “precio-dolor” o un “precio-incomodidad” para llegar a mi objetivo, ese que me da la vida. Esto se parece mucho a cuando comenzamos un viaje que nos ilusiona pero desconocemos lo cómodos o incómodos que estaremos mientras permanezcamos en el camino.

En estas situaciones la tan ansiada auto-confianza parece que se resquebraja y lo único que pasa es que se nos olvida entenderla como un simple proceso de averiguar las zonas más frágiles de nuestras capacidades, unas grietas que podemos reparar con masilla de compromiso, esfuerzo y aprendizaje, actitud positiva y agradecimiento por la oportunidad que tenemos ante nosotros de aprender. Mientras todo lo demás está en orden, las grietas pasan desapercibidas pero cuando nos salimos de la rutina y nos metemos en situaciones novedosas con respecto a lo que era una vida establecida, descubrimos áreas de autoconfianza que precisan de refuerzo, …y es precisamente ahí donde está el punto de partida para el crecimiento que hemos escogido afrontar y que nos llevará a que nuestro sueño se torne en una magnífica realidad.

En otras palabras, si te ves ante una grieta de tu autoconfianza hazte la siguientes preguntas: ¿qué necesita mi autoconfianza para ser fuerte en este aspecto que flojea?, ¿qué precio de aprendizaje estoy dispuesto a pagar?, ¿en qué medida la lealtad a mí mismo y mis metas me aportan camino hacia mi autoconfianza?La auto-confianza nace de uno mismo, de su propia capacidad de transformar un problema en un reto y de tomar la respons(h)abilidad de los actos propios. Es decir, nace de la capacidad de dar el responso (respuesta) habile (hábil) a una situación dada. Buscar la auto-confianza en los demás es como entregarle al otro la potestad de que decida si ese día existes o dejas de existir. La auto-confianza es tuya y sólo tuya.

¡Tu autoconfianza te ha llevado hasta dónde estás!, con más o menos tropiezos, con más o menos fortuna; …y si tienes dudas de tu persona, mira hacia atrás y haz un recuento de las cosas que has llevado a cabo en tu vida, los proyectos que has acometido, los títulos que has logrado, las situaciones que has superado, las decisiones que has tomado, las alegrías que has compartido y la cantidad de ayuda que has ofrecido desinteresadamente …siempre creyéndote capaz de ello.

Ah, y lo más importante, ¡¡¡quiérete bien!!!, date aquellas cosas y momentos, aquellos espacios mentales y situaciones que te generen bien-estar para estar bien con tu persona y tu existir. Permítete olvidar errores (perdónate) y acéptate en la incertidumbre con serenidad (confía en ti desde la serena ambición). Estoy seguro que te sentirás capaz de mucho más de lo que ahora mismo crees, estoy seguro que habrás crecido en autoconfianza.

Octubre de 2009.
B.M.B.O.

El Miedo

Suena el despertador y te acuerdas que debes olvidar lo que pensaste ayer, te acuerdas que debes olvidar que fuiste lo que nunca te has atrevido, te acuerdas que puedes ser lo que aún te falta imaginar, y te da miedo, lo has olvidado ¿cómo se hace eso? …y te niegas, una y otra vez, y te obligas a vivir sin eso que tanto te llena, tu autoestima, y por temor a que se escape de tu alcance, ese objetivo, esa ilusión, ese motor, te quitas la oportunidad y te dejas en el miedo, ahí, despojado de ti mismo, …y lo mejor es que sabes que puedes, …pero no quieres, …eso es, no quieres, …pero sabes que puedes, …¡el miedo te vuelve a dominar! …ya es tu consejero, tu carcelero, tu peor compañero, el más duro de los cancerberos …y has caído en su trampa… y es cuando miras hacia atrás cuando te das cuenta de lo mucho que incluso has avanzado y al volver a mirar hacia adelante ves lo que aún queda por recorrer, y te preguntas si serás capaz, …y dudas, pero algo te dice en voz bajita, …sigue, …ánimo, …mantente en tu camino, conserva el esfuerzo, …y es cuando el miedo más te amordaza, te bloquea, te gobierna, toma posesión de ti, de tu voluntad …y caes en la huida, y te cuestionas si serás capaz, otra vez te lo vuelves a preguntar …te lo grabaron a fuego cuando jugabas en el parque y aún tienes la esperanza de borrarlo de tu código interior; …te ves superado por las circunstancias aunque casi siempre puedes con todo; ...he dicho casi siempre …y vuelves a preguntarte ¿será esto con lo que me falta poder, será que a mi capacidad de lucha le falta valor, determinación?, ¿será este mi talón de Aquiles, donde pierdo todo el coraje de reacción y me bloqueo, dónde soy incapaz de dar más de mí porque tengo miedo, una vez más, miedo a equivocarme, miedo a patinar, miedo a quedar mal conmigo mismo?, …y esa angustia me bloquea.

Tenemos miedo a nuestras luces, jamás a nuestras sombras; tememos brillar, destacar, lograr lo que queremos, alcanzar lo que soñamos, dejar atrás a otros por querer alcanzar nuestros sueños, porque en el fondo sabemos que está a nuestro alcance, y que si nos lo proponemos lo lograremos, …pero es que el esfuerzo nos apetece menos, …y por otra parte le agradeces a tu miedo que se haya plantado ahí, pues te ayuda a superarte, y te decides a ponerlo a tu lado en vez de tropezar con él por ponerlo delante; …y le reconoces su mérito, …gracias a él has aprendido a ser valiente. ¡¡¡Y eso es impagable!!! …¡¡¡tu miedo te ha ayudado a ser valiente!!!, ¿te das cuenta?

Cuando dejas de hacerle caso y decides actuar para ti mismo como si lo hubieras superado te das cuenta de que todo es más sencillo, más fresco, más auténtico, más natural, más divertido, descubres que las cosas son como las queremos ver y dejas de creerte lo que te dicen que debes creerte, y empiezas a creer en tí, y desde que sabes que puedes superarte sigues haciéndolo porque además, la vida te da razones para ello, y ves que progresas, reconoces tus avances, todos ellos gracias al miedo, y eso te hace más valiente, …y nace en ti ese sentimiento de orgullo personal que hace que tu auto concepto haya subido como la espuma, y te ves capaz …y es cuando llega el mejor de los momentos, cuando te reconcilias con tu miedo y le das las gracias por haberte enseñado con la sabiduría del maestro. Y dices, ¡¡¡¿¿¿miedo yo???, siempre!!! …gracias a él crezco y me hago valiente, es cuando le preguntas cara a cara, sin tapujos: ¿miedo, que te hace falta para disiparte? …y en el silencio de la serenidad te da su respuesta, y se convierte en la llave que te libera de tus bloqueos y te decides a darte el permiso de actuar y a seguir aprendiendo día a día desde tu autenticidad. ¡¡¡Miedo, gracias!!! Ahora ya sé que para ser valiente primero hay que tenerte y saber escucharte.

Un abrazo.
B.M.B.O. Septiembre 2009

martes, 15 de septiembre de 2009

"IF" de Rudyard Kipling (en inglés "Si" condicional)

Cuando tenía once años, mi madre me regaló una de las piezas literarias que más me ha ayudado a lo largo de toda mi vida. La escribió el británico Rudyard Kipling, autor de "Kim. El Libro de la Selva" y Premio Nobel de literatura en 1907. Una poesía que se la dedicó a su hijo, quien había sufrido una gran decepción en el colegio.
Recuerdo como si fuese ayer, la emoción en su mirada y las palabras con que mi madre me entregó el texto: "Hijo mío, esta poesía es como una receta que te mantendrá derecho y con la actitud adecuada para afrontar todas las situaciones que atravieses en tu vida. Espero que te sea tan valiosa como el cariño con el que te la entrego". Después me dio un beso y me deseó buenas noches.
Hoy, treinta y tres años después, reconozco que me ha servido en muchas ocasiones como salvavidas emocional y actitudinal ante los muchos momentos adversos y favorables que he vivido.
Desde aquí, una vez más y de corazón: ¡¡¡Gracias madre!!!
Traducción realizada por mi, de la forma más literal que he sido capaz, para que conserve todo su sentido.

Si...
Si puedes mantener la cabeza fría cuando todos a tu alrededor pierden la suya y te hacen culpable; 
Si puedes creer en ti mismo, cuando todos los que te rodean dudan de ti y, aun así, dejar espacio para sus dudas; 
Si eres capaz de esperar sin desesperar, o que mientan sobre ti y no entrar en la mentira, o ser odiado y no devolver odio; 
Si eres bueno, y no finges ser mejor de lo que eres; si al hablar no exageras lo que sabes y quieres; 
Si sueñas, y los sueños no te esclavizan; si piensas y rechazas los vanos pensamientos; 
Si tropiezas con el triunfo o la derrota, y sabes tratar a esos dos impostores de la misma manera; 
Si logras que se sepa la verdad que has contado, sin que sea retorcida por los sibilinos para crear trampas de memos; 
Si puedes ver las cosas por las que has luchado, rotas, y parar, y reconstruirlas con viejas herramientas; 
Si eres capaz de amontonar todas tus ganancias, y arriesgarlas en un último “todo o nada”, y perder, y comenzar de nuevo desde el principio, y no lamentarte una sola palabra de lo que perdiste; 
Si puedes forzar tu corazón, nervios y tendones, y que sigan fuertes hacia adelante, y continuar cuando ya no queda en ti más que el coraje que te dice: ¡aguanta! 
Si eres capaz de hablar con la gente común y mantener tu virtud, o andar junto a reyes sin perder el trato llano; 
Si no hay enemigos o amigos que puedan herirte, si todos los hombres cuentan contigo, pero ninguno demasiado; 
Si llenas de sesenta intensos segundos el imperdonable minuto que te lleva al cielo, tuyo será lo que hay en la tierra y, mucho más aún: serás un hombre, hijo mío.

Poesía en Versión Original
IF you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you,
IF you can trust yourself when all men doubt you,
But make allowance for their doubting too;
IF you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don't deal in lies,
Or being hated, don't give way to hating,
And yet don't look too good, nor talk too wise:

IF you can dream - and not make dreams your master;
IF you can think - and not make thoughts your aim;
IF you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same;
IF you can bear to hear the truth you've spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to, broken,
And stoop and build 'em up with worn-out tools:

IF you can make one heap of all your winnings
And risk it on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breathe a word about your loss;
IF you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: 'Hold on!'

IF you can talk with crowds and keepyour virtue,
' Or walk with Kings - nor lose the common touch,
IF neither foes nor loving friends can hurt you,
IF all men count with you, but none too much;
IF you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds' worth of distance run,
Yours is the Earth and everything that's in it,
And - which is more - you'll be a Man, my son!
Rudyard Kipling (Premio Nobel de Literatura, 1907)

martes, 18 de agosto de 2009

Me lo digo... ¿Te lo dices?

Aún queda mucho por hacer, mucho por recorrer, mucho por suceder, mucho por aprender. Sé perseverante. Aunque a veces tengas dudas, mereces cosas buenas, claro que sí, …claro que las mereces, y van de camino hacia ti. Deja de esperar, ponte en acción, continua en el perseverar, ponte en frecuencia de recibir, todo te llegará, esa es la manera de pulverizar tu ansiedad. Eres un ser único e irrepetible y eso te hace excepcional, eres un ser genial; sólo por ello, mereces lo mejor.

Cuando el cansancio te invada, considéralo normal, detente y tómate un respiro, tan largo como precises y tan breve como convenga. ¿Tienes tu objetivo claro?, entonces pon tu energía en él y esfuérzate en vivir el presente absoluto, donde todo sucede siempre por primera vez y los miedos desaparecen porque está permitido equivocarse. Y continua dándote aquello que te genera bien-estar para estar bien por duplicado; por un lado porque te proporciona una sensación de serenidad duradera en el tiempo, por otro porque podrás compartir esa sensación con los demás, y eso te hace grande, te convierte en doblemente generoso, para ti y para los otros.


Ten siempre una sonrisa dispuesta para reglar, por difícil que pueda ser el momento que atraviesas, siempre hay quien está peor y merece tu sonrisa, le animarás; y si encuentras alguien que está mejor que tú, regálale la misma sonrisa, que vea que estás feliz en el presente; recuerda, estás aprendiendo, dale la oportunidad que aprenda también de ti. Deja de compararte y deja de juzgarte. ¿Para qué lo haces?, sé consciente de lo mucho que te frenas si piensas así. Tu llevas tu propio ritmo, ni es mejor ni peor, ni es rápido ni lento, …es simplemente tu ritmo. Si te queda algún re-sentimiento, deja de “volver-a-sentir” aquello que tanto de dolió. Cuando te liberes de esa repetición emocional empezarás a notar la liviandad del fluir. Sé original, vuelve a los orígenes. Tu alegría es motivo de alegría, tu tristeza es motivo de tristeza …¿qué quieres que se lleven de ti?, ¿qué huella quieres dejar en todos los que te rodean? …entonces sé consecuente con tus actos y recuerda que la felicidad es el estado natural del ser humano, ¡contágiala!


¿Y tu autoestima?, ¿y la de los demás? Pregúntate cómo y quién sería esa persona con la que te cruzas si le faltase la adulación que recibe de los demás y en ocasiones también busca para justificar su autoconfianza, …y pregúntaselo también a tu propia persona, a ver qué respuesta te das. Fomenta tu propia lealtad, dite “Sí” más a menudo; cultiva tu auto respeto y se responsable de tus actos. Dejarás de temer la derrota cuando dejes de querer la victoria. Haz las cosas con nobleza y con intención limpia dando lo mejor de ti, es la mejor manera de que salgan y que además salgan bien, y si se atascan es que tenía que ser así, agradécelo.


Cuando tengas una satisfacción, compártela y será el doble; cuando tengas una pena, copártela y será la mitad …y en el camino crea espacio para que los demás puedan crecer en buena compañía, la que ofreces. Sé exquisito con tus palabras ya que con ellas puedes hacer mucho daño o mucho bien; deja de tomarte las cosas personalmente o es que eres más importante que el resto; evita juzgar gratuitamente, indaga antes, y evitarás que te juzguen, y haz siempre el máximo que esté dentro de tus capacidades.


Cuando dejes de crecer, habrás muerto, mientras tanto, vive, vive a tope el presente, ten presente tu objetivo, está ahí para que lo alcances, y acuérdate de ser quien eres y de continuar descubriéndote, hazlo día a día.

lunes, 22 de junio de 2009

La Gran Responsabilidad de Abrazar y ser Abrazado

Sí, abrazar es una gran responsabilidad. Abrazar y dejarse abrazar es algo más serio de lo que parece a simple vista. Requiere de una gran responsabilidad.

La palabra Responsable viene del latin: responso y abile, respuesta hábil. Respons(h)abilidad es dar una respuesta hábil a una situación dada o concreta, y dar un abrazo, en más de una ocasión, es una respuesta muy hábil.

Con un abrazo podemos proporcionar seguridad, consuelo, arropo, podemos expresar emociones que nos cuesta verbalizar y en ello dar la respuesta hábil a la necesidad de compartir una emoción o un sentimiento, permitiendo así que el ser que somos se expanda y tenga espacio emocional para crecer y desarrollarse, compartiendo con otro ser tan rico momento de vivencias.

Para dar un “abrazo”, desde mi punto de vista, hacen falta dos valores clave que hoy en día echamos en falta en multitud de aspectos de la sociedad de la que formamos parte: la generosidad, para darlo desinteresadamente sin esperar nada a cambio, y el valor, para abrirnos al otro y recibirlo, ya que en numerosas ocasiones es un “extraño”, incluso aunque sea una persona cercana.

Un abrazo desde la sinceridad, desde el equilibrio interior y la sensibilidad en la fuerza, con intensa emoción, con llaneza, bien dado, bien entregado se convierte en la mejor palabra, la mejor empatía, el más bello gesto que puede haber entre dos personas. Un gesto tan sencillo lleva implícita la aceptación del otro y el sano afecto asexuado que se convierte en el detonante de una explosión de pensamientos positivos y sensaciones de bien-estar que nos colocan de inmediato en el presente, ese al que siempre queremos volver y del que nos pasamos la vida huyendo.

Da, siempre que puedas un buen abrazo, de esos cálidos, generosos, serenos, relajados y llenos de calmada energía, que lejos de ser una prisión de fortaleza son una manera de expresar y darle algo al otro sin mediar palabra, ...y que el otro, curiosamente entiende lo transmitido casi mejor que si fuese dicho con palabras. Ese mensaje no es otra cosa que simple y llano afecto, de amistad, de proximidad, de compartir, de apoyo.

Propongo que al menos una vez al día, a quien os apetezca (padres, hijos, hermanos, pareja, amigos), le digáis algo con un abrazo de estos, en silencio y tomándoos un poquito de tiempo (sólo 1 minuto). Podréis dar las gracias, pedir perdón; podréis mostrar afecto, mostrar acogida, mostrar paz, mostrar aceptación; podréis regalar alegría, satisfacción, ganas de compartir; podréis sentiros seguros, dar seguridad, ...simplemente podréis transmitir lo que queráis, basta con que así lo sintáis desde dentro y lo comuniquéis a través de vuestros "brazos" siempre acompañados de vuestra sosegada respiración siempre acompasada con el latido de vuestro corazón.

Como dice Helen Maran, nos rescatan de la soledad y el aislamiento; guían el auto conocimiento potenciando la autoestima; facilitan los desbloqueos físicos y emocionales; nos permiten vivenciar la integración de cuerpo, mente y emociones; nos ejercitan en la empatía; nos sitúan plenamente en el Aquí y el Ahora; favorecen la comunicación afectiva con nosotros y con el otro; estimulan la gratitud; despiertan la creatividad; impulsan a una actitud pro-activa en la vida; conectan con la intuición; favorecen el entrenamiento de respuestas asertivas; devuelven la ilusión, la alegría y el buen humor, puesto que la risa es su fiel compañera; le brinda reconocimiento y protección a nuestro "niño interior".

Vive con responsabilidad tu crecimiento y el de los tuyos, se generoso, ábrete a los demás, da y recibe abrazos.

sábado, 31 de enero de 2009

¿Oportunidad o crisis?: Tu decides.

Quiero compartir contigo una historia que puede conozcas. Me la envió una gran amiga mía, y es muy ilustrativa de cómo la “mentalidad de crisis” nos envuelve y nos dejamos llevar por el lado derrotista de la situación, adoptando actitudes victimistas, en vez de reaccionar por el lado responsable y entusiasta para enfocarnos a la oportunidad. Yo creo que en ocasiones nos falta saber mirar hacia adelante con coraje y autoconfianza.

La historia dice así:
Había una vez una persona que vivía al lado de una carretera donde vendía unas ricas albóndigas con pan. Estaba muy ocupado atendiendo su negocio y por lo tanto no oía radio, no leía los periódicos ni veía la televisión.

Como el negocio marchaba bien, alquiló un trozo de terreno, colocó una gran valla y anunció su mercancía gritando a todo pulmón: 'Compren deliciosas albóndigas calientes'. Y la gente se las compraba. Aumentó la adquisición de pan y carne. Compró un terreno más grande para ampliar las posibilidades de su negocio, y trabajó tanto que dispuso que su hijo dejara la Universidad donde estudiaba Ciencias Comerciales a fin de que le ayudara.
Sin embargo, ocurrió algo muy importante; su hijo le dijo: "Viejo, ¿tú no escuchas la radio, ni lees los periódicos, ni ves la televisión...?.
Estamos sufriendo una grave crisis. ¡La situación es realmente mala; peor no podría estar!".
El padre pensó: 'Mi hijo que estudia en la Universidad, lee los diarios, ve televisión y escucha la radio, debe saber mejor que yo lo que está pasando...' Redujo entonces la compra de pan y carne, quitó la valla anunciadora, dejo el alquiler del terreno con el fin de eliminar los gastos y ya no anunció sus ricas albóndigas con pan. Y las ventas fueron disminuyendo cada día más. "Tenías razón hijo mío", le dijo al muchacho. "Verdaderamente estamos sufriendo una gran crisis".

MORALEJA: Dejemos de hablar de crisis. Hablemos sólo de establecer buenas relaciones, hacer buenos negocios, buenos trabajos y buenas tareas. Si nos programamos para fracasar, fracasaremos. Si nos mentalizamos para ganar, ganaremos. Es una simple elección personal. "Para ser exitoso no tienes que hacer cosas extraordinarias. Haz cosas ordinarias, extraordinariamente bien". ¿Qué eliges tú? ...tú decides.

Además, te propongo que te fijes un poco en tu manera de pensar tomando esta observación como referencia: "Las mentes brillantes manejan ideas, las mentes corrientes hablan de actualidad y las mentes mediocres hablan de los demás", …¿con qué mente te sientes más identificado/a?

Si quieres tener éxito (tú decides el significado de la palabra éxito para ti y tus circunstancias) te propongo en cualquier caso que reflexiones sobre estos tres pasos:
- Muévete a la posición mental y de circunstancias que te ofrezca mayores opciones/posibilidades de ganar
- Ajusta tus movimientos e iniciativas hacia lo que hacen/necesitan los otros
- Estate muy alerta a las ventanas de oportunidad que se te abrirán y que te brindan mayores probabilidades de ganar …y por supuesto ¡¡¡Pasa a la acción!!!

Lao Tse dijo: “Aquello que la oruga llama el fin del mundo... el resto del mundo lo llama mariposa”. Hace bien poco me sentía oruga; hoy por hoy me siento mariposa, ...por cierto, elegí y decidí GANAR.

Un afectuoso abrazo.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Vulnerabilidad, escucha empática, generosidad y aceptación.

¿Te consideras capaz de realcionarte con las personas de tu entorno (ámbito laboral, social, familiar) desde una posición mental en la que ofreces el 100% de tí y facilitas un buen entendimiento aceptando la singularidad de aquel con el que interactuas?, ¿seguro?

Recuerdo que hace algo más de cinco años participé en la XV Expedición 4x4 Andorra-Marruecos, de diez días de duración (3.500 kms por desiertos, dunas, desfiladeros, pistas de tierra, asfalto, etc). La componíamos 14 miembros, 13 de Cataluña y Andorra, y yo de Madrid. Viajé en tren hasta el punto de encuentro, Valencia. No conocía a nadie y además era consciente de que las etiquetas mentales que podíamos traer unos y otros desde nuestras formas de pensar, tanto en lo social, lo político e incluso en lo deportivo podían ser grandes lastres o condicionantes para el resultado de la aventura.

Nada más incorporarme al convoy de vehículos y saludar a mi compañero de conducción, me dí cuenta que todos hablaban en catalán. Todos los coches llevaban emisora y nos comunicabamos por ellas; los chistes y comentarios hacia "el madriñeño" y Madrid subian de tono; ...pensé, esto si que te va a poner a prueba de verdad; ...y me dije a mi mismo, ¡¡¡hala, sobrevive!!!.

En aquel momento me dí cuenta que todos estábamos condicionados por un sin fin de etiquetas, prejuicios y modelos mentales que actuaban como barrera en nuestro incipiente modo de relacionarnos. De alguna forma estábamos expuestos a condicionar el futuro de nuestra relación de expedición a unas suposiciones y a una escucha previa muy marcada. Reconozco que me asusté un poco.

Habíamos llegado a Almería para coger el ferry que nos cruzaría a Nador. Los coches estaban bien asegurados en la bodega del buque, ya habíamos hecho el reparto de camarotes y nos encontrábamos en la zona de bar. Era el momento de hablar cara a cara con todos ellos; hasta ahora, y a lo largo de más de 400 kms, todo había sido por emisora, salvo en las paradas "técnicas".

Desde el instinto y como un resorte en mi interior, algo saltó por los aires. En aquel momento me dí cuenta que lo que de verdad iba a hacer que nos entendieramos todos (entre ellos tampoco se conocían) era actuar con valentía desde la autenticidad de cada uno, reconociéndonos vulnerables en nuestras creencias, derribando prejuicios, mostrando aceptación, ofreciendo generosidad, soltando lastre de ego y sobre todo, prácticando una escucha ...de esa que los coaches llamamos empática. En ese momento comencé a poner el 100% de mi ser para crear una relación que favoreciese la convivencia y el entendimiento. Las preguntas lógicas de a qué te dedicas, si eres muy aventurero, cuánto tiempo llevas haciendo 4x4 y poco más, eran las habitales, y daban el juego que daban.

Sin saber porqué, tal vez por nervios, lancé una pregunta que cambió el rumbo de la conversación: ¿Qué os ha movido a hacer exta expedición? ...fué como abrir el frasco de las esencias. En ese momento todos callaron y poco a poco, fueron exponiendo sus razones. Lo que me llamó la atención sobre manera fue que todos estábamos embarcados en esta aventuta desertica porque necesitábamos expansionarnos y reencontrar nuestra propia esencia que, por unas razones u otras, la teníamos alterada. Empezamos a hablar desde la vulnerabilidad. El ambiente se distendió muchisimo.

El resto de la expedición se convirtio en un contexto mágico para que todos creciésemos con el apoyo de los otros. Recuerdo a David haciéndonos masajes orientales en las Haimas de M'Hamid, a Isabel escuchándo nuestras inquietudes con entrega absoluta, Joan contándonos sus experiencias como instructor de ski de minusválidos, Mercedes explicándonos las razones de llevar la ayuda a las aldeas marroquies junto a la frontera con Argelia ...y así hasta completar las inquietudes de los catorce que conformábamos la expedición. Empezamos a admirarnos unos a otros, comenzamos a construir una energía común. Todos cumpliamos un rol determinado y estabamos responsabilizados de una tarea.

Día a día, jornada a jornada, y en todo momento, estabamos pendientes unos de otros, en un permanente acompañamiento que favoreciá el crecmiento, nos ayudábamos a reflexionar, a cuestionarnos nuestros puntos de vista, nuestras creencias y bloqueos mentales, manteniendo en todo momento el respeto hacia el otro y desplegando un compromiso de escucha que trascendía a lo emocional.

Ahora, conocedor de lo que el coaching supone para el crecimiento de las personas, identifico claramente que en aquella expedición, la vulnerabilidad, la escucha empática, la generosidad y la aceptación fueron ingredientes vitales que nos permitieron dar lo mejor de nosotros mismos y conformar un gran equipo, muy diverso y con mucha riqueza, al que entre todos le dimos una gran personalidad.

Ya han pasado 5 años y puedo decir que sigo sintiéndoles como una gran familia. Fuimos un gran equipo y aún lo seguimos siendo.

Cuanto os agradezco lo que me enseñasteis.

martes, 15 de julio de 2008

Trabajo en Equipo: triunfar o no triunfar

…he aquí la cuestión.
Lo que sabemos con razonable seguridad es que la mayoría de las empresas, entre las competencias clave de sus profesionales y empleados, piden la de “Trabajo en Equipo”. ¡Como si todo el mundo fuese capaz de ponerla encima de la mesa!

Imagina por un momento que en un proceso de selección o una reunión con tu jefe van y te preguntan: ¿sabes trabajar en equipo? …y desde los pies contestas un rotundo SÍ, creyendo saber que sabes lo que de verdad es trabajar en equipo. Y cuando llega el momento de lucirte, cuando toca remangarse y arrimar el hombro, resulta que algo falla y te das cuenta que en el fondo, no lo tienes tan claro.

En este vídeo tenemos un buen ejemplo de lo que es trabajar en equipo, queda muy explicito. Fíjate bien y al verlo, hazte permanentemente esta pregunta: ¿qué te llama la atención de cada uno de los cuatro miembros?




Para trabajar en equipo hacen falta infinidad de ingredientes que combinados en su justa medida, dan un resultado impresionante. Generosidad, humildad, aceptación, sentido de pertenencia, responsabilidad, compromiso, buen humor, asertividad, liderazgo, automotivación, complementariedad, diversidad, creatividad, debate, veracidad, transparencia, escucha, comunicación, valentía personal, capacidad de dar y recibir feedback …cada uno sabe y conoce bien lo que le corresponde hacer y además es consciente de rol que desempeña. Puedes ser el aglutinador, el decisor, el conciliador, el impulsor, el animador, el crítico, el gestor del tiempo, el reflexivo, el del humor …y así hasta el infinito. Todos aportamos riqueza a la despensa de las soluciones y por supuesto, todos somos generadores de unas normas internas que vertebran el equipo y le dotan de cultura propia.

¿Todo esto hay en un equipo? Sí, y además, existirá como tal en tanto el compromiso, la energía y el espíritu de sus miembros sea constructivo y tengan claro el objetivo común por el que esforzarse y mejorar.

Como dice Luis Carchak, hay que tener muy presente que “el éxito del equipo está por encima del brillo individual de sus integrantes”, es decir, lo que hagamos entre todos y gracias al esfuerzo de todos es más importante que los medallismos de algunos, …pero claro, el ego nos asalta una y otra vez ...¿cómo voy a renunciar a la oportunidad de tener mi minuto de gloria?. Piensa en una cosa: cuando aplauden a un coro, aplauden a todos sus integrantes, no sólo al bajo o a la soprano. Imagina un coro en el que uno de los integrantes, por puro ego, quisiera destacar por encima del resto, ¿que pasaría?


Cuando trabajamos en equipo, cada uno cumple con la tarea asignada y además da un poco más de sí mismo poniéndose al servicio de sus compañeros, brindando su mejor disposición y energía …y para hacerlo, puede plantearse estas tres removedoras preguntas que nos hizo Leonardo Wolk (Coaching: El arte de soplar brasas y Coaching: El arte de soplar brasas en acción) en un vivencial al que asistí en noviembre de 2007:
- ¿Quién voy a ser dentro de este equipo?
- ¿Cuánta responsabilidad voy a asumir?
- ¿Cuánta victimización voy a dejar atrás?

En un equipo hay tres áreas de resultado: La Tarea, El Yo, y Las Relaciones Interpersonales, …y en éste ámbito te traslado otras tres preguntas que nos formuló Leo Wolk:
- ¿Cómo vamos a reaccionar ante los errores?
- ¿Cómo nos vamos a comunicar?
- ¿Cómo nos vamos a organizar?

A partir de aquí, reflexiona y empieza a construir tu equipo. ¡Seguro que triunfas!

domingo, 6 de julio de 2008

¿Qué es Coaching?

Es la disciplina en la que, por medio de un proceso conversacional, el “coach” asiste al “coachee” (cliente) a qué éste último desarrolle su máximo potencial y expanda su capacidad de acción efectiva.

Un coach, parte de la premisa que toda persona es plena, completa y tiene un talento por descubrir. Los coaches, nos convertimos en facilitadores de la labor de traer a la superficie el potencial latente y oculto de las personas, ese diamante en bruto que todos tenemos en nuestro interior y que sólo le falta la oportunidad de ser mostrado para brillar.

El proceso de coaching, por lo general, se desarrolla en sesiones conversacionales de hora y media, y puede llegar a durar de tres meses a varios años. En este tiempo, coach y coachee exploran las creencias de vida que éste último tiene y en qué medida le limitan o le impulsan para alcanzar la meta establecida o declarada, ya sea en el ámbito personal o profesional.
Con preguntas certeras, reformulaciones, parafraseos, interpretaciones y el compartir de sensaciones e intuiciones, el coach muestra en una acción de espejo o reflejo gran parte de la forma de ser, pensar, actuar, reaccionar y accionar que el coachee tiene ante la vida. En este contexto, el cliente tiene la gran oportunidad de “re-conocerse” (volver a conocerse), descubrir sus puntos de ceguera personal y con ello explorar su forma de desenvolverse desde un punto de vista más objetivo o simplemente distinto.

Este cambio de “observador” permite que el cliente se aproxime con otra perspectiva al problema, dificultad o reto al que se esté enfrentando. Einstein decía que, todo problema tiene una solución y si no encontramos la solución es que es un problema mal formulado; el cambio de observador nos permite reformular nuestro reto para encontrar su solución, solución que está en el propio problema.

A lo largo del proceso de acompañamiento, un coach, no juzga, no opina, no aconseja, no induce, su papel es más efectivo cuanto mayores habilidades tenga para abrir un abanico de posibilidades de actuación a su cliente, todo ello desde los pilares que sustentan toda relación: su capacidad de generar contexto, aceptación, generosidad, confianza, sinceridad y nivel de compromiso con la causa de su coachee, quien deberá en todo momento tomar independientemente sus propias decisiones en función de lo comprometido que esté con alcanzar su meta declarada. Quien establece el plan de acción es el coachee y sólo él.

Esta disciplina está contribuyendo significativamente a que equipos directivos y mandos intermedios y personas clave de empresas como Endesa, Repsol, Telefónica, BBVA, Banco Santander y otras muchas, puedan enfocar su potencial hacia el desempeño de su trabajo, alcanzando con ello resultados extraordinarios.

Lo cierto es que todas las empresas que han entrado en procesos de coaching han obtenido un retorno de doble cara. Por un lado el significativo incremento en motivación, cohesión, liderazgo, capacidad de trabajo en equipo y lealtad de los empleados y por otro la rentabilidad económica, llegando en algunos casos a multiplicar por siete los resultados de años anteriores.

El coste de un proceso de coaching puede variar bastante en función del nivel de experiencia de los coachees, su bagaje profesional, el nivel de formación que tengan, los objetivos a alcanzar por parte del cliente, la duración del proceso, y un largo etcétera. La otra inversión de la que pocos hablan es la del ingrediente fundamental: “el compromiso del cliente en el proceso”. Un proceso económico bien aprovechado y con fuerte compromiso por parte del protagonista se convierte en un multiplicador de la inversión, convirtiendo el proceso en algo tremendamente efectivo.

Los coaches, sólo invitamos la reflexión; la decisión de pasar a la acción, siempre es del “coachee” (cliente).

sábado, 5 de julio de 2008

Una vocación identificada muy a tiempo

Corría el año 1998 y ya notaba yo un gusanito que me recorria por dentro y que estaba relacionado con el desarrollo del potencial de las personas. En paralelo a mi trabajo "formal" tenía una participación en una empresa dedicada a la creación de programas de Outdoor Training, Motivación, Liderazgo y Trabajo en Equipo que me proporcionaba grandes dosis de energía para enfrentarme a "mi rutina profesional". Diseñabamos programas verdaderamente innovadores para empresas de mucha envergadura. Era un hobbie que me ponía las pilas y que además daba ingresos extras. Realizando esos programas para las empresas empecé a sentir mi vocacion.

Lo curioso es que, incluso bastante antes de tan mágnificas prácticas vocacionales, en todas las empresas por las que he pasado he puesto especial cuidado en estar pendiente de mis compañeros, quienes me decían: "¿por qué no te metes a psicólogo o algo parecido? ...es muy gratificante poder hablar contigo y que nos escuches, es increible como nos ayudas a mantener el nivel de motivación y rendimiento sobre todo cuando estamos pasando momentos difíciles (reorganizaciones, despidos, cambio de dirección, desmembramiento del equipo), siempre nos haces ver las cosas desde otro punto de vista" ...y yo, muy modesto contestaba: "lo hago para que estéis mejor, quiero veros mejor, valéis mucho ...y yo valgo más si estoy junto a vosotros. Si fuese posible vivir ayudando a las personas como os ayudo a vosotros, ya lo estaría haciendo" ...y resultó que el tiempo se ocupó del resto.

Era 2005 y la etapa de las grandes compañías en las que yo había estado trabajando llegaba a su fin después de un ERE, una incorporación prometedora a una inciativa empresarial y una salida forzada con decepción de una empresa con cuyo proyecto me sentí muy identificado y viví como propio. Me sentía exausto, fuera de juego a nivel profesional, necesitaba ayuda y me paré a reflexionar. Por aquellas fechas, una buena amiga mía me hablo del "coaching" y me dijo que me vendría muy bien pasar por un proceso para regenerarme ...lo mejor es que tiempo después, acabé certificado como Coach Ejecutivo y de Equipos Directivos.

Hoy por hoy, con aquello absolutamente superado, estoy muy agradecido de haber vivido aquellas experiencias tan amargas y la oportunidad que supusieron para mi y el comienzo del camino que me ha llevado a materializar la vocación que identifiqué a tiempo.