domingo, 6 de julio de 2008

¿Qué es Coaching?

Es la disciplina en la que, por medio de un proceso conversacional, el “coach” asiste al “coachee” (cliente) a qué éste último desarrolle su máximo potencial y expanda su capacidad de acción efectiva.

Un coach, parte de la premisa que toda persona es plena, completa y tiene un talento por descubrir. Los coaches, nos convertimos en facilitadores de la labor de traer a la superficie el potencial latente y oculto de las personas, ese diamante en bruto que todos tenemos en nuestro interior y que sólo le falta la oportunidad de ser mostrado para brillar.

El proceso de coaching, por lo general, se desarrolla en sesiones conversacionales de hora y media, y puede llegar a durar de tres meses a varios años. En este tiempo, coach y coachee exploran las creencias de vida que éste último tiene y en qué medida le limitan o le impulsan para alcanzar la meta establecida o declarada, ya sea en el ámbito personal o profesional.
Con preguntas certeras, reformulaciones, parafraseos, interpretaciones y el compartir de sensaciones e intuiciones, el coach muestra en una acción de espejo o reflejo gran parte de la forma de ser, pensar, actuar, reaccionar y accionar que el coachee tiene ante la vida. En este contexto, el cliente tiene la gran oportunidad de “re-conocerse” (volver a conocerse), descubrir sus puntos de ceguera personal y con ello explorar su forma de desenvolverse desde un punto de vista más objetivo o simplemente distinto.

Este cambio de “observador” permite que el cliente se aproxime con otra perspectiva al problema, dificultad o reto al que se esté enfrentando. Einstein decía que, todo problema tiene una solución y si no encontramos la solución es que es un problema mal formulado; el cambio de observador nos permite reformular nuestro reto para encontrar su solución, solución que está en el propio problema.

A lo largo del proceso de acompañamiento, un coach, no juzga, no opina, no aconseja, no induce, su papel es más efectivo cuanto mayores habilidades tenga para abrir un abanico de posibilidades de actuación a su cliente, todo ello desde los pilares que sustentan toda relación: su capacidad de generar contexto, aceptación, generosidad, confianza, sinceridad y nivel de compromiso con la causa de su coachee, quien deberá en todo momento tomar independientemente sus propias decisiones en función de lo comprometido que esté con alcanzar su meta declarada. Quien establece el plan de acción es el coachee y sólo él.

Esta disciplina está contribuyendo significativamente a que equipos directivos y mandos intermedios y personas clave de empresas como Endesa, Repsol, Telefónica, BBVA, Banco Santander y otras muchas, puedan enfocar su potencial hacia el desempeño de su trabajo, alcanzando con ello resultados extraordinarios.

Lo cierto es que todas las empresas que han entrado en procesos de coaching han obtenido un retorno de doble cara. Por un lado el significativo incremento en motivación, cohesión, liderazgo, capacidad de trabajo en equipo y lealtad de los empleados y por otro la rentabilidad económica, llegando en algunos casos a multiplicar por siete los resultados de años anteriores.

El coste de un proceso de coaching puede variar bastante en función del nivel de experiencia de los coachees, su bagaje profesional, el nivel de formación que tengan, los objetivos a alcanzar por parte del cliente, la duración del proceso, y un largo etcétera. La otra inversión de la que pocos hablan es la del ingrediente fundamental: “el compromiso del cliente en el proceso”. Un proceso económico bien aprovechado y con fuerte compromiso por parte del protagonista se convierte en un multiplicador de la inversión, convirtiendo el proceso en algo tremendamente efectivo.

Los coaches, sólo invitamos la reflexión; la decisión de pasar a la acción, siempre es del “coachee” (cliente).

3 comentarios:

mpoch dijo...

Estoy completamente de acuerdo con el articulo de Borja que la decisión de pasar a la acción es del coachee pero como coachs podemos hacer mucho para que el coachee se sienta bien acompañado y nuestra compañia le ayude a superar sus miedos .
Recuerdo en un outdoor que hice en mi formación en coaching ontologico el momento que me encontre a 20 metros de altura delante de una cuerda sobre la que tenia que caminar para pasar al otro lado.El superar el vertigo y miedo inicial y empezar a caminar sobre la cuerda dependia del control de mi mente pero el saber que alli abajo estaba el instructor acompañandome y animandome me hizo el camino mas facil . Al llegar al otro extremo de la cuerda recuerdo una sensación de satisfacción indescriptible.
Mireia Poch
Coach para profesionales y equipos
Valors i persones

maria dijo...

Sí, necesaria esta reflexión para clarificar lo que hacemos como COACHES. El camino para el desarrollo personal es algo que debe hacer uno mismo, pero conviene hacerlo acompañado... Y "ser acompañado" es algo muy necesario para el ser humano en todas las facetas de la vida. Acompañar es ayudar a elegir, tomar perspectiva, ser consciente, cambiar o no cambiar, pero mojarse,descubrir que has nacido para ser lo que deseas ser.

María
www.naturalcoaching.es

BillieJean77 dijo...

Para mí un coacher es como una linterna dentro de un tunel oscuro. A veces un poco de luz es más que suficiente ayuda para mostrarnos el camino y sacar la esencia que hay dentro de cada uno de nosotros.
Buen trabajo Borja!!!