lunes, 21 de mayo de 2012

JORNADA EXCLUSIVA 2012 (22-jun-2012)

¡¡¡DESCUBRE… lo más valioso que hay en ti como Profesional-Persona!!!

Lo que es bueno para las personas es bueno para las empresas (Anónimo)

Silvia Escribano (ISAVIA) y Borja Milans del Bosch (Coaching360)
han diseñado una jornada exclusiva para ti.

Incluye: Jornada + desayuno + break + comida en un entorno muy agradable (Inscripción 120€)


¿Cuándo?: el 22 de junio de 2012

¿Dónde?: C/ Gobelas 20 -La Florida- 28023 Madrid)

¿Qué horario?: De 9:30h a 19:00h

La esencia de la Jornada
En nuestro día a día, en el ámbito personal y profesional, nos encontramos ante una inmensidad de actitudes, comportamientos y formas de relacionarnos, que lejos de facilitar las relaciones humanas y el entendimiento mutuo, nos incomodan, nos erosionan y nos desvirtúan como personas, entorpeciendo nuestra labor responsable y profesional de generar riqueza y bienestar para los nuestros y nuestro entorno.

Sin embargo, todos reclamamos un cambio de actitud en “las empresas” porque “la cosa” está fatal y “así no podemos seguir”.

Silvia Escribano y yo, creemos firmemente en el ser humano, sus grandes cualidades, sus valores fundamentales y las infinitas posibilidades que todos somos capaces de desarrollar para contribuir a un cambio en el mundo, nuestro mundo, tu mundo, el mundo del del día a día. 

Los dos somos profundos defensores de que “lo que es bueno para las personas es bueno para las empresas” y por eso hemos diseñado una Jornada Exclusiva en la que sólo hay 24 plazas.

Objetivos a alcanzar
En esta Jornada Exclusiva, queremos que descubras con nosotros:
  • lo que verdaderamente moviliza a las personas,
  • lo que contribuye a lograr entornos de trabajo sanos,
  • lo que sin duda hace que las relaciones fluyan día a día,
  • lo que facilita la creatividad, el buen humor, la superación de dificultades, el liderazgo, la motivación y la excelencia,
  • Una experiencia especial para que des lo mejor de ti mismo, en tu propio beneficio y en el del equipo en el que estás inmerso.
Para inscribirte
Haz una transferencia de 120€ a la cuenta de: 0065 0100 15 0001609554, de Coaching360, antes del 20 de junio de 2012, indicando “Nombre Apellido Despierta”, (p.ej: “Juan Ruiz Despierta”). Después, envíanos un correo electrónico a bmilans@coaching360.es, con el escaneado del justificante de la transferencia/ingreso, indicando tu nombre, apellido, empresa, posición y nº de teléfono. Te enviaremos la confirmación con los detalles de la jornada. ¡Ah!, si tienes dudas, llámame.

Los facilitadores, seremos nosotros. Aquí puedes conocernos un poco más:

Silvia Escribano
Es Formadora, Coach Ejecutivo y Coach de Equipos, Socia de Isavia. Es experta en técnicas avanzadas de coaching a través del Cuerpo y el Movimiento. Es una enamorada de las personas en su crecimiento  y en cualquiera de los planos de la vida. Conoce en detalle las emociones del ser humano y su relación con la corporalidad.  Apasionada de la innovación en los cursos, siempre sorprende con sus juegos de descubrimiento interior y desarrollo.

Borja Milans del Bosch
Conferenciante,  Formador, Coach Ejecutivo y Coach de Equipos, Socio Fundador de Coaching360. Ama al ser humano. Disfruta de su trabajo innovando en el diseño de jornadas de alto impacto. El entusiasmo que pone en todos los programas que imparte genera la participación entregada de los asistentes. Su cercanía y trato dejan huella en los momentos de reflexión y crecimiento. En sus dinámicas, llega y moviliza el alma de las personas.

¡¡¡TE ESPERAMOS!!!

martes, 24 de abril de 2012

Rubén y José Luis. Adversidad y generosidad.

Hoy, 23 de abril, llegaba a una sesión de coaching. Eran las siete menos cuarto de la tarde. Al quitarme el casco y ponerle el cepo a la moto se me acerca un hombre bien afeitado, con buen aspecto, vestido de sport, jersey marrón oscuro Lacoste de cremallera alta, náuticos Timberland, vaquero de buena tela. Su cara estaba desencajada, las ojeras delataban su cansancio, su manera de hablar ponía de manifiesto que acumulaba tensión.

Estaba frente a la entrada de un hotel perteneciente a una cadena internacional de mucho prestigio. Podría ser cualquiera de los huéspedes allí alojados. Con educación se me acerca para pedirme ayuda, me pareció un turista con la lógica desorientación de estar en una ciudad a la que acabas de llegar.

¿Podrías ayudarme? –me preguntó-. Por supuesto, ¿qué necesitas? Hace cinco días que duermo en la calle en los cajeros, ya me han dado una paliza y un extranjero casi me raja con una botella rota. Me llamo Rubén Apellido Apellido. He estado trabajando como autónomo hasta hace un año, pero las cosas se han puesto muy cuesta arriba. Mi padre tiene Alzheimer, lo han desahuciado por impago de la hipoteca y yo me he tenido que ir a la calle. Mis hermanas se están peleando por la herencia de mi madre y además hoy no he comido.

En sus ojos tristes había nobleza, su mirada era veraz, sujetaba la mía. Me trataba de Ud. con un respeto exquisito. Este hombre sano, de unos 40 años, rezumaba educación y la adversidad le ha golpeado.

En cuanto acabe una reunión que tengo, salgo y a ver en qué puedo ayudarte –me comprometo con él-. Espero que te vaya bien en la reunión –me dice-.

Una hora más tarde y a la salida del hotel, le busco y hablo con Rubén. Me cuenta algunos detalles más… y me pide que le ayude a localizar una pensión para dormir tranquilo. Con el móvil en mano empezamos a buscar. Noto que se relaja. No encontramos nada.

Espera –le digo-, voy a entrar dentro a ver si con uno de los PC logro encontrar la pensión que me dices. Después de un rato bastante largo, me doy por vencido. Me levanto del punto de internet, y pregunto por el jefe de restaurante.

Buenas tardes, ¿cómo te llamas? –le pregunto-. José Luis, me responde un poco expectante. Sé que lo que te voy a pedir es atípico –continúo-, va contra la normativa de los hoteles y os lo tienen prohibido. José Luis, me miraba como si fuese un marciano. En pocas palabras le explico el encuentro con Rubén delante de la puerta del hotel.

Te pido por favor que con algo que os sobre en la cocina, me prepares un bocadillo o similar para que este hombre pueda cenar hoy. No logro ayudarle con lo que me pide y me gustaría al menos que tuviera algo qué llevarse a la boca. Si hace falta que te lo pague, me lo dices y lo hago encantado –añado-.

A los pocos minutos salgo y veo a Rubén con una mochila de Decathlon a la espalda; me voy hasta él. Le entrego una bolsa con lo que Jose Luis y un compañero suyo de cocina habían preparado y me disculpo por mi ciber-torpeza. Rubén me agradece el gesto. Me subo a la moto y pienso. ¡Nunca he tenido tan cerca la adversidad, ni la generosidad!

Al llegar a casa, le cuento a mi mujer lo sucedido. ¡Reina, hoy he visto cara a cara a la adversidad… y también he conocido a la generosidad! Hoy tengo muchas razones para dar gracias por todo lo que tenemos, por todo lo que hacemos y por lo afortunados que somos pudiendo apoyarnos mutuamente en momentos de adversidad.  

Ahora mismo y de corazón, sólo deseo que Rubén encuentre solución a su problema, que José Luis sepa conservar su generosidad para ayudar a otras personas y que si esto me vuelve a suceder, pueda ser más rápido de reflejos para aportar más y mejor ayuda. Me he quedado a mitad de gas.

Hoy he aprendido que cualquiera podemos necesitar ayuda; que un revés nos puede llegar a cualquiera en cualquier momento; que una mirada directa, limpia y noble vale mucho; que un gesto de generosidad alimenta dos sonrisas, la del que da y la del que recibe; que ser humilde y natural da credibilidad; que la vida está llena de situaciones que nos ponen a prueba, tanto por el lado de la adversidad, como por el lado de la generosidad, y que debemos estar a la altura de los valores que demandamos; que la gratitud es reconocer la generosidad del otro… y que tenemos y podemos ofrecer mucho más de lo que ofrecemos.

Hoy me he dado cuenta que puedo mejorar como persona. Gracias, Ruben. Gracias José Luis.

Un abrazo.

viernes, 3 de febrero de 2012

Ahora sí: ¡Bienvenido 2012!

Al regresar de unos días de descanso en 2011, compro el último periódico del año y leo el titular que hace mención a las medidas económicas aprobadas por el gobierno el 30 de diciembre de 2011 para enfrentarnos al déficit de más del 8%. En ese momento se me viene a la cabeza la reacción que podrán tener muchos españoles, tanto los que trabajan, como los que están buscando trabajo. Durante enero de 2012 veo como crece el desempleo y otros factores se vuelven más adversos si cabe.

En un instante pienso en familias, en créditos, en hipotecas, en coches, en colegios, en recibos, en nóminas, en uniformes, en libros, en la compra, en alguna escapada… e inmediatamente después pienso: “¡¡¡Uuufff…!!!, todo el mundo va a querer defender lo suyo y esto se va a poner muy cuesta arriba; individualismos, egoísmos, miedos, actitudes de sálvese quien pueda”; Justo después, me viene otro pensamiento más fuerte que este primero y mucho más alentador: “qué agradecidos debemos estar por todo lo mucho que tenemos”, seguido de este otro pensamiento esperanzador “un año para descubrir las muchas cosas nuevas que podemos hacer, compartir y ayudar a los que estén pasando por situaciones de adversidad; una ocasión única de servir -ser útil- a los demás” y en seguida, empiezo a escribir este post.

Querido 2012,

Te presentas ante nosotros como un año difícil y personalmente te agradezco de corazón que vengas así, con estas características tan peculiares que traes. Creo que durante este tiempo que compartiremos, vas a ponernos en situaciones tan especiales que nos van a servir para aprender a valorar de verdad lo que somos como personas y el valor que aún nos queda por mostrar y que tenemos en nuestro interior. Cúantos de nosotros nos vamos a quedar sorprendidos de nuestras propias capacidades de superación por tu simple presencia; vienes dispuesto a ponernos a prueba, ¿verdad?

Tengo la sensación de que en este tiempo, con este plan tan desafiante que nos traes, vas a hacer que seamos, con nosotros mismos, más honestos que nunca, nos vas a empujar a que busquemos en nuestro interior los recursos, las ideas y la creatividad más innovadora para encontrar las soluciones a lo que nos vas a ir planteandonos por delante. Con sólo estar entre nosotros, nos estás poniendo de golpe con los pies en la tierra, haciéndonos distinguir lo que es vivir por encima de nuestras posibilidades y lo que es verdaderamente necesario para vivir dentro de nuestras posibilidades.

En este tiempo, para estar a tu altura, sólo desarrollando nuestra mejor actitud, una gran paciencia, una perseverancia implacable y un buen ánimo espectacular, podremos superar las adversidades que nos vas a ir mostrando. Estoy convencido de que todos necesitábamos tu llegada y el mensaje de “aviso a navegantes” que traes. Veo en ti que “eres una oportunidad impresionante para crecer como personas gracias a que volveremos a creer en nosotros mismos”, la única manera de salir adelante. ¡Gracias!

Durante este tiempo compartido vamos a ser más generosos desde la persona -ya que podremos y necesitaremos darnos más a los demás desde el plano personal, tengamos o no de lo material- y no desde el fácil plano de lo material -con lo liviao que resulta dar sin arriesgar de lo intímo y personal-; aprenderemos a compartir más y mejor, y podremos ayudar de verdad a los demás creando situaciones de “ganar-ganar”. También voy a ser más humilde y voy a dejar que me ayuden, sé que en solitario poco podré alcanzar. Así es como verdaderamente saldremos adelante. En mi trabajo, voy a poner el máximo de mi mismo, buscando día a día en qué puedo mejorar para estar a la altura de las expectativas de mis clientes. Si en las empresas los presupuestos están mas ajustados, qué menos que hacer que sientan que lo que compran, les merece la pena y les aporta valor de verdad. 

Gracias a ti y día a día, querido 2012, voy a amar más aún lo que hago. Sé que sólo cuando amo a fondo lo que hago doy lo mejor de mí mismo, ofreciendo el potencial que tengo en mi interior y aquel que incluso aún desconozco. Seguiré disfrutando de cada esfuerzo, de cada negociación, de cada oportunidad comercial. Cuidaré especialmente mis relaciones profesionales, voy a hacer que sean más sólidas, más estrechas, más auténticas y seguiré apoyando y ayudando a los que vea en mi camino, con independencia de que me apoyen o ayuden a otros. Confío en que si lo necesito, me apoyen y me ayuden; es la forma de generar una corriente poderosa de superación que nos permitirá que todos juntos alcancemos el éxito que merecemos.

En cuanto al ocio y tiempo libre, cambiaré mis costumbres. El deporte es barato, así que montaré más en bicicleta y daré mayores paseos, algo al alcance de cualquiera. En vez de salir y gastar, voy a abrir las puertas de casa para que vengan mis amigos. Así podremos conversar mejor al escucharnos unos a otros, lo que nos ayudará a comprendernos y conocernos mas y descubrir brillos que a veces ni vemos. Para mi/todos es una oportunidad adicional de aprender de los que me/nos rodean, y es gracias a ti, querido 2012.

Además de otros ahorros, ya estoy ahorrando en teléfono, mal humor, quejas, agresividad y victimismo. En este año, más que nunca, voy a derrochar actitud, positivismo, apoyo, ayuda, respaldo, compromiso, esfuerzo, perseverancia, confianza, coraje, alegría y empuje. Ese empuje que nos mueve por dentro y saca lo mejor de nosotros.
Así pues, agradeciendote de corazón tu imponente presencia, ¡Bienvenido 2012!, estoy solidamente convencido de que lo pasaremos en grande juntos.
Un abrazo.

domingo, 15 de enero de 2012

¿En 2012 con la misma mentalidad?

Queridos seguidores y lectores,

Últimamente, en numerosos artículos económicos leemos términos como “prudencia”, “reducción de costes”, “ajuste de plantillas”, “recortes salariales”, algo que nos afecta a todos directa o indirectamente, de una manera u otra. Sin embargo, creo firmemente que 2012 es un año para el empuje, la estabilidad de ánimo, la confianza en uno mismo y en los equipos, el desarrollo del coraje, el espacio para la creatividad y la apuesta por la innovación, todo ello con el fin de defender los resultados, la rentabilidad y la continuidad de nuestras empresas.

Desde mi perspectiva, liderar con sensatez sólo es alcanzable cuando las personas que damos vida a las empresas en las que trabajamos, somos capaces de confiar en nuestras habilidades, nos comprometemos con el desarrollo y mejora de nuestras capacidades, aprendemos a gestionar nuestros miedos y nos encontramos bien con nosotros mismos. Cuando logramos esto, es cuando creemos en nosotros mismos y cuando nos sentimos con las fuerzas suficientes para adaptarnos a la adversidad y acometer con determinación cualquier desafío.

Desde Coaching 360, junto a Josecho y Eva, llevamos varios años trabajando en esta dirección. Grandes compañías de la talla de Endesa, Thomson Reuters, Amgen, Bull; escuelas de negocios como IE Business School o ESIC; asociaciones como Fundación Jiménez Díaz, Asociación Víctimas del Terrorismo, Asociación de Empresa Familiar de Valencia; o empresas de servicios como Boyden, Creade y otras más ya nos conocen y confían en nuestras conferencias, talleres, seminarios, formaciones y procesos de desarrollo del talento.

Como coaches que somos, queremos que alcances tus objetivos para 2012 y por eso te preguntamos: ¿Qué vas a hacer para dar tu mejor versión y que tu equipo la dé junto a ti?


Como decía Einstein, es absurdo pretender resultados distintos haciendo lo mismo y… -añado- ¿…con la misma mentalidad?

Queremos apoyarte a ti y a tu equipo en este desafiante 2012. ¿Nos vemos? ¡¡¡Anímate y contacta!!!

viernes, 23 de diciembre de 2011

¿Qué es la respiración?

Querido lector,

Desde hace algún tiempo vengo defendiendo lo importante que es el AMOR en toda relación interpersonal, pero ahora, al ver el texto que comparto más abajo contigo, quiero hacerte reflexionar sobre la cantidad de AMOR que hay en la relación que tienes contigo mismo/a, ¿cómo te respiras a tí mismo/a?

¿Cuántas veces te quedas sin respiración ante reveses de la vida, ante hechos inesperados, ante sorpresas inimaginables, ante tus propias reacciones y comportamientos? Cuando somos capaces de respirar en todas las situaciones, somos capaces de vivir la vida en el presente y saborearla más. También, cuando decidimos respirar bien somos capaces de estar más serenos, más despejados, más seguros de nosotros mismos; nos sentimos más capaces... ¡Es curioso, verdad!

He aquí el texto que quiero compartir contigo y que una gran amiga me ha hecho llegar. Confío en que sea de tu interés y que si crees de utilidad, lo compartas con tus contactos.

Un abrazo.

B.M.B.O.

¿Qué es la respiración?
La respiración es el vínculo entre  el alma y el cuerpo, entre el consciente y el subconsciente, es el proceso que da vida a tu organismo.

Son muchos los acontecimientos que a lo largo de la vida han ido limitando y contrayendo la respiración, el propio shock del nacimiento, la fase de desarrollo prenatal, si fuimos deseados o no, cual era la situación familiar (en ese estadio de desarrollo, sentíamos y percibíamos el mundo a través de los sentidos de nuestra madre).

También nos han influido todas las experiencias que crearon miedo, inseguridad, vergüenza y comparación en nuestras vidas; los juicios y opiniones de cómo debíamos actuar y comportarnos (para ser amados y/o aceptados).

Esos impactos dejaron sus huellas en la memoria celular del cuerpo, de modo que cualquier situación de peligro, inseguridad, o miedo en el presente la activa, generando una contracción o congelamiento de nuestra energía, así como de la respiración. A eso le llamamos bloqueo, y no es más que un síntoma de que la energía no circula, esta estancada.

Cuando eso sucede, el sistema emocional y mental, así como el físico, se disparan con la intención de hacer algo, de mejorar la situación como sea….

Intentando protegernos del sufrimiento, utilizamos las viejas estrategias que aprendimos para sobrevivir, todas ellas basadas en condicionamientos y enseñanzas que no son nuestra propia experiencia y que vienen cargadas de creencias, sufrimiento, culpa, mentiras y una gran dosis de miedo a crecer y a madurar individualmente.

La respiración hace de puente entre tu personalidad -quien tú crees que eres- y tu esencia -energía-. Cuando entre tu personalidad -creencias y hábitos de comportamiento- y tu esencia -lo que es verdad para ti, tus valores-, no hay armonía, no hay paz dentro de ti.

Cuerpo, mente y emociones funcionan como un todo orgánico, cualquier desequilibrio en uno de ellos afecta a los demás, produciendo un efecto dominó.

El sólo hecho de llevar una atención continuada y relajada a tu respiración, tiene el poder de armonizar y realinear el sistema orgánico, así como producir de modo natural una respiración profunda y relajada que te conecta con la esencia, con un universo lleno de posibilidades que está en tu interior.

Es un proceso de aceptación y comprensión de la dualidad, que te lleva al momento presente.

En ese espacio el ego y todo el sistema, se rinden al AMOR, a la esencia que habita dentro de ti, experimentando así el gozo y la magia de la vida. Esto te permite conectar con esos espacios en donde cuerpo, mente y emociones vibran en la misma sintonía.

La consciencia en la respiración, es un proceso de refinamiento que agudiza tus sentidos y despierta la consciencia dormida al momento presente, al aquí y ahora. Es ahí donde mejor te encuentras, donde está tu creatividad, tu mejor versión.







domingo, 18 de diciembre de 2011

¿Amor en el trabajo? ¡¡¡Estás de broma!!!

¿Tiene sentido el amor en el trabajo?, ¿cabe el AMOR en el día a día profesional?, ...y si cabe, ¿qué tipo de AMOR es?

Escrito con humildad, desde la auto observación y tras un profundo proceso de reflexión, quiero compartir contigo lo siguiente:
Creo que el amor sí cabe en el trabajo y además es tremendamente necesario. Eso sí, entendiéndolo como esa "energía" que permite construir relaciones interpersonales respetuosas, sanas, enriquecedoras y leales, siempre en beneficio del rendimiento de las personas y los equipos. 

Desde mi perspectiva, la diferecia pasa por cumplir a fondo y con absoluto compromiso personal con lo que dice Jorge Bucay en su libro Cuentos Para Pensar. Bucay define el amor como: “La desinteresada tarea de generar espacio para que el otro sea el que es”. Una definición que nada tiene que ver con la pegajosa y rosacea interpretación que hacemos de este término y que a veces tan saturados nos tiene.

Es decir, trabajar con compañeros en proyectos y enfrentarnos a retos desde la aceptación absoluta y profunda del “legítimo-otro”. Tener presente que este "legítimo-otro" tiene todo el derecho del mundo a ser como es, con lo que trae y aporta a las relaciones interpersonales de trabajo; con sus experiencias, vivencias, valores, principios y costumbres, los cuales definen su cultura profesional y que aliña con sus miedos, modelos mentales y sistemas de creencias.

Estos elementos, recogidos dentro de un contexto de “generosidad y aceptación” desinteresada, y vivido desde la satisfacción de “darse al otro” con responsabilidad y criterio para servirle (servir viene de ser válido; ser útil), estaremos actuando como catalizadores del auto descubrimiento profundo e íntimo del otro, el cual puede poner rumbo hacia su “mejor versión”, es decir, el potencial que hay en él/ella y que una vez descubierto puede ofrecer a la organización contribuyendo a un incipiente cambio cultural corporativo.

Cuando en el ámbito profesional invertimos nuestro tiempo, generosidad y aceptación del otro, y lo hacemos con una actitud de grandeza de corazón, con limpieza de intención, sin expectativas ocultas y de forma recíproca, estamos contribuyendo a que el amor entre en las empresas. Favorecer el desarrollo del potencial del otro, de su autoestima para que alcance su mejor versión y que así pueda ofrecerla al equipo del que forma parte, es obrar con amor dentro de la empresa y para la empresa. Además, todo esto contribuye a que el ambiente de trabajo mejore y haga que las horas que nos pasamos en la oficina sean más enriquecedoras y productivas.
Amor en el trabajo es enseñar a tus compañeros a superarse en sus responsabilidades y quehaceres del día a día, generándoles espacio de crecimiento y desarrollo, en vez de mermárselo por exigencias desmesuradas, egos, soberbias o ambiciones desbocadas. Es poner por delante el "factor humano" y su desarrollo hacia la excelencia en vez de acabar sometiéndoles a una voluntad jerárquica sin autoridad pero con poder ambicioso. 

Amor en el trabajo es ir a ver al compañero o miembro del equipo para apoyarle, trabajar junto a él, mostrarle camino, facilitar aprendizaje de forma permanente. Amor es perdonar un error y contribuir a la reflexion de atención y/o actitud que le llevará a poner el 100% de sí mismo en la siguiente oportunidad de desempeño, reforzando su autoestima y el compromiso con el proyecto empresarial (¡¡¡bastante tendrá con aguantarse a sí mismo en decepción interna –en la mayoría de los casos- durante un largo periodo!!!); amor en el trabajo es, apagar el fuego del resentimiento, de la envidia de salario, despacho, coche o bonus, cortar por lo sano con dimes y diretes, chismorreos y "radio-macutos", fuegos en el corazón que nos arden por dentro y queman por fuera cualquier relación con nuestros compañeros ya que el ego, la soberbia y la desconfianza acaban sino tiñendo toda comunicación y por consiguiente interrelación.

Cuando hay AMOR en el trabajo, se percibe alegría en los departamentos y el rendimiento se incrementa. Los reveses se comprenden mejor y todos contribuyen a encontrar soluciones a los problemas que afloran. El AMOR es base fundamental de la existencia humana, columna vertebral de la autoestima y la seguridad en uno mismo… es clave para la existencia de ese espacio en el que “puedo ser el que soy”, en el que me siento aceptado y, sin que me juzguen y sin que tenga que demostrar nada, puedo equivocarme y/o acertar, teniendo en ambos casos la posibilidad de seguir creciendo gracias al aprendizaje que me llevo para lo profesional (y lo personal) de la mano de quien me ayuda a aprovechar dicha circunstancia de forma positiva. La generosidad verdadera se percibe cuando ese espacio es permanentemente nutrido, cuidado, alimentado y desarrollado por los compañeros de trabajo.

Es importante matizar y dejar bien claro que este AMOR al que me refiero, nada tiene que ver con un ambiente "flower-power" en la oficina. Todo lo contrario, implicará compromiso, respeto, responsabilidad, honestidad individual, excelencia, superaciuón, humildad, sentido de pertenencia, aptitud y finalmente actitud.

El único AMOR en el que yo creo vale para todos los ámbitos de la vida, incluso para el trabajo.

Un abrazo.


lunes, 5 de diciembre de 2011

En el presente: ¿Ego o Aprendizaje?

En numerosas ocasiones dudamos de nosotros mismos en el momento de afrontar un reto, nos ponemos en entredicho sin que nadie nos lo pida y sin justificación algúna, somos nuestros peores jueces y ejercemos una fiscalía francamente hostil cuando hacemos ejercicios de “auto evaluación” tras muchas de las acciones emprendidas para alcanzar una meta... y total, para qué... ¿para torpedearnos a nosotros mismos?

Aprender “a base de golpes”, cosa que hacemos de forma “accidental” como consecuencia de un error una y otra vez, puede convertirse a la larga en un catálogo de complejos e inseguridades con consecuencias funestas para la autoestima de cada uno. También puede tornarse en una gran oportunidad de crecimiento sobre la base de la humildad que, compañera de una sana autoestima, nos permitirá obtener un aprendizaje como consecuencia de la apertura desplegada. Cuando aprendemos, acertamos; cuando nos mantenemos cerrados al aprendizaje es cuando más erramos. Para aprender, lo importante es aferrarse al presente, conectarnos al aquí-y-ahora…

Cuando te agobie algo por haber errado o por estar en un aprendizaje intenso, recuerda esto:

“Yo soy el ahora en esencia, no soy lo que pasa, soy el espacio donde todo pasa. Esa es mi identidad real” (Ekhart Tolle)

“¿Qué es lo real? Lo real es el cosmos y tu relación con él. Distinguir esa relación y trabajarla es el viaje en el que te encuentras” (Dr. Harry Morgan Moses)

Cualquier error o fallo, pertenece al pasado. Suelta tu pasado, libérate de esa atadura, no eres lo que erraste ni el ego que te impide aprender de aquello, eres quien eres haciendo lo que haces y con un mundo nuevo de aprendizajes por llegar: “Eres una posibilidad continua de ser” (Mario Alonso Puig) …así que agradece haber dejado atrás esa situación y abraza la oportunidad de crear un nuevo escenario cada día para lograr un aprendizaje a tu propia medida, en el presente, sin egos encadenados al pasado o al futuro (No me perdono ese fallo -del pasado-, ni me permito repetir el fallo -en el futuro-).

Empieza por agradecer todo lo que te pasa en la vida y pregúntale a tu ego lo siguiente: ¿Ego, para qué me haces sentirme tan mal ante un error, qué quieres conseguir con ello?, luego pregúntate a ti mismo/a ¿qué aprendizajes te ofrece esta situación por la que estas pasando? Todo esto hazlo en silencio, en intima conexión contigo mismo/a. Confío en que puedas encontrar respuestas. Estoy convencido que muy pronto lograrás lo que más te conviene para tu bienestar… de hecho, ya estás dando pasos.

Por mi parte, sólo añadir una frase que se me vino a la cabeza hace cuatro años y que es una llave que abre un poco nuestra mente: “En el presente absoluto, siempre todo sucede por primera vez” (Borja M.B.) …y por eso está permitido equivocarse, ya que tu histórico es irrelevante y así nada te condiciona, y tu futuro es intangible y mil circunstancias que se escapan de tu control pueden afectarle.

Un abrazo.

domingo, 4 de diciembre de 2011

¿Escuchas a tu cuerpo?, ¿Qué te dice?

Está demostrado científicamente que muchas de las enfermedades que padece el “ser humano civilizado” son la expresión del cuerpo diciendo lo que nosotros mismos nos empeñamos en ignorar de nosotros mismos. Cuando “no hay peor sordo que el que no quiere oír”, el cuerpo grita lo que en nuestro interior callamos y consciente o inconscientemente nos negamos a escuchar.
Hace poco, una buena amiga mía me envió por mail algo que ahora comparto con vosotros. A ella se lo envió alguien y a ese alguien, otro alguien. Al final con buen criterio y mejor inspiración en la redacción, creo que recoge mucha sabiduría.

Dice así:
La enfermedad es un conflicto entre la personalidad y el alma.
-      Muchas veces, el resfriado chorrea cuando el cuerpo es incapaz de llorar.
-      El dolor de garganta ahoga cuando es imposible comunicar las aflicciones.
-      El estómago arde cuando las rabias se quedan retenidas.
-      La diabetes invade cuando la soledad duele y falta dulzura en nuestra vida.
-      El cuerpo engorda cuando la insatisfacción crece y las emociones contenidas se acumulan.
-      El dolor de cabeza aprieta y deprime cuando las dudas aumentan y estas se agarran a pensamientos negativos.
-      El corazón afloja el ritmo cuando el sentido de la vida parece terminar y el pecho cruje cuando el orgullo esclaviza.
-      La presión arterial sube cuando el miedo aprisiona y el control nos obsesiona.
-      Las neurosis paralizan cuando el niño interior tiraniza.
-      La fiebre calienta cuando las defensas reconstruyen las dinamitadas fronteras de la inmunidad.
-      Las rodillas duelen cuando tu orgullo no se doblega.
-      El cáncer mata cuando te cansas de "vivir"… y vives sólo cuando decides amar a fondo todo lo que te sucede (a ti mismo y a los demás).

…y yo pregunto...

Y tus dolores callados ¿qué te dicen a través de tu cuerpo?

Desde mi punto de vista, creo que es muy difícil encontrar una persona positiva y equilibrada mentalmente que tenga permanentes dolores de cabeza como los que padece el triste, pesimista y victimista; es extraño encontrar una persona con úlcera y que a la vez esté a gusto con su momento vital, lo más seguro es que esté en rebeldía absoluta contra alguien o algo; qué raro es dar con alguien que viviendo con alegría tenga problemas de hipertensión, sin embargo es fácil encontrar gente con resentimiento y problemas de “corazón” yendo al cardiólogo; o alguien que tenga dolores de espalda y lleve una vida liviana de preocupaciones y cargas; también están aquellos a quienes les “pesa” algún tipo de carga de conciencia y tienen problemas de espalda.

Aunque hay excepciones que confirman la regla, es excepcional alguien que teniendo claro lo que quiere en su vida a nivel interno y profundo, tenga mala salud y el cuerpo vaya en contra de su deseo vital intimo; más bien todo lo contrario.

Los complejos, los miedos, las inseguridades, las desconfianzas, las bajas autoestimas, el abandono interior y los nervios se somatizan y dan paso a un cuerpo que grita con dolores de cuello, de espalda, de estómago, con catarros, infecciones, apendicitis, úlceras, estreñimientos, ronqueras, hipertensiones, dermatitis y un largo etcétera.

El final del texto que me envió mi amiga, dice así:

La enfermedad no es mala, te avisa que te estás equivocando de camino. Recuerda que “El camino a la felicidad no es recto”. Existen curvas llamadas equivocaciones, existen semáforos llamados amigos, luces de precaución llamadas familia, y todo se logra si tienes una rueda de repuesto llamada decisión, un potente motor llamado amor, un buen seguro llamado fe y abundante combustible llamado paciencia.

…y añado de nuevo…

Hace tiempo me prescribí el siguiente tratamiento que aún hoy cumplo escrupulosamente.

Prométete amarte a ti mismo y todo lo que la vida conlleva, ya sea favorable o adverso. Ábrete a aprendizajes, búscalos en cada cosa que te suceda, permítete un error, o dos, o tres y ríete de ti, piensa que es una oportunidad única para aparcar el “ego” y ver tu mejor lado humano. Agradece cada día y con él la posibilidad de hacer algo nuevo, es tu gran oportunidad diaria. Sé consciente de que muchos desearían tu vida y a veces la malgastas. Ayuda al que lo pasa mal y comparte algo sencillo con quién está bien; a los dos, míralos a los ojos con una mirada limpia. Ofrece tu mejor sonrisa cuando quieras recibir sonrisas, de lo contrario recibirás caras largas y malos modos. Si algo te cuesta y necesitas ayuda, pídela transmitiendo esa confianza que tú necesitas para acometer esa tarea que desconoces. Deja de quejarte de la situación y de verla como un problema, recuerda que si estas en ella eres parte del problema y por ello también eres parte de la solución. Y lo más importante, si algo te sale mal, en vez de culpabilizarte y auto flajelarte, perdónatelo y date el espacio para ofrecer tu mejor versión. Tu propio Amor a ti mismo te sanará y te sacará adelante.

Y ahora, para terminar, me gustaría hacerte una pregunta ¿qué tratamiento vas a prescribirte?

Un abrazo.

miércoles, 3 de agosto de 2011

¿Eres Positivo o No-Negativo?

El filósofo hindú Svami Prajnanpad, decía: “Eres el producto de tu entorno. Por eso no puedes ver nada que esté fuera de tus costumbres y de las convenciones sociales de que te has impregnado. Si quieres ver más allá, libérate antes de tu manera habitual de interpretar los hechos”. Pues bien, este es el primer paso para tomar conciencia de que podemos desarrollar un pensamiento positivo que nos permita ver el contexto desde otra perspectiva más posibilista y positiva.

Por suerte o por desgracia –depende de cómo lo veas- vivimos en una sociedad desarrollada inteligente pero que arrastra un gran lastre: la negatividad y el pesimismo actitudinal. Sin darnos cuenta nos hemos convertido en cómplices de “lo mal que está la cosa” por la manera en que encaramos los retos y las circunstancias que nos rodean. Ya nos hemos acostumbrado a escuchar y repetir incansablemente: “como la cosa no cambie, mal vamos”. Además, nos hacemos una y otra vez la misma pregunta: ¿Cuándo va a cambiar “la cosa”? Lo peligroso es que se nos olvida cuestionarnos lo más importante: ¿quién es “la cosa”? La respuesta es sencilla y escalofriante: todos y cada uno de nosotros somos “la cosa” y hacemos que “la cosa” esté siendo como está siendo. También hablamos de la cosa como algo ajeno que nada tiene que ver con nosotros.

Un estudio llevado a cabo por Randstad y publicado por Cinco Días pone de manifiesto que el 83% de los trabajadores valora como muy importante el ambiente de trabajo; también evidencia que un empleado motivado y con actitud positiva rinde un 87% más. ¿Qué tiene esto que ver con el pensamiento y la actitud positiva?

Desde que somos pequeños vamos creciendo y construyendo nuestro modelo mental de forma inconsciente. Lo hacemos sobre la base de la educación recibida, ciertos mensajes aprendidos, experiencias adquiridas, y todo ello en contextos variados (familia, amigos, colegio, universidad, trabajo, etc). Estos inputs nos han adulterado la manera fresca y espontánea de entender y relacionarnos con lo que sucede (la palabra adulto viene de adulterado). “Esto que te digo es la realidad”, es una afirmación que nos han martilleado infinitas veces hasta que la hemos aceptado por agotamiento. “La realidad” es simplemente el consenso de las creencias colectivas, nada más. Tristemente, y por lo general, nos imponen una sola manera de interpretar las cosas, y en la mayoría de los casos en clave negativa y pesimista. Es terrible, pero funcionamos con un modelo mental que parte de creencias limitantes y de una “mala educación” para interpretar los hechos.

Dejando al margen el autoengaño –sistema de defensa empleado por muchos-, debemos reconocer que vivimos en la cultura del “no”. Un NO limitante, generador de desconfianza y que torpedea la autoestima individual y colectiva. Un caldo de cultivo perfecto para el desasosiego, ya que debilita nuestro profundo y natural sentimiento de que “somos capaces”. Nos expresamos desde un modelo mental “no-negativo” en vez de hacerlo desde un modelo mental “positivo”. Queremos decir “ve despacio” y sin embargo decimos “no corras”; queremos decir “hazlo bien” y decimos “no te equivoques”; queremos decir “faltó poco para llegar a objetivos” y decimos “no hemos llegado a objetivos”; queremos decir “tengo otro punto de vista” y decimos “no estoy de acuerdo”; queremos decir “estoy de acuerdo” y decimos “no hay inconveniente”. Lo curioso de esto es que todos respondemos mejor cuando hablamos y nos hablan en positivo; lamentablemente estamos permanentemente hablando en no-negativo. ¡¡¡Qué paradójico!!!

Al hablar en “no-negativo” negamos tres veces en la misma verbalización. Por ejemplo, ante la expresión “No te equivoques”. A) “NO”: Negación dirigida a la persona y su autoestima. B) “TE EQUIVOQUES”. Pone el foco en la acción desaprobada, y C) Oculta la solución: “HAZLO BIEN”.
Ramón y Cajal decía que podemos esculpir nuestro cerebro, y creo que entiendo lo que quería decir. De esta manera, y haciendo una proyección al mundo profesional, hemos esculpido sólo un poco los cerebros de las personas que integran las empresas. Sólo hemos esculpido aspectos externos o habilidades (técnicas de negociación, técnicas de venta, gestión del tiempo, finanzas para no financieros, resolución de conflictos, presentaciones eficaces, etc…) y nos hemos olvidado del aspecto interno; esculpir, moldear y pulir la materia prima, la actitud y el pensamiento positivo asociado al ser humano y su manera “natural de ser”.

Tras las conferencias de pensamiento positivo que ofrezco, pido rellenen un cuestionario para obtener feedback. Una de las preguntas que hago es: ¿Crees que tu empresa presta atención a estos temas? En una escala de 1 (nada) a 5 (mucho), lo habitual es 1 ó 2. También pido que puntúen la utilidad de la conferencia taller y lo habitual es 4 ó 5. Y yo me pregunto: ¿En qué estamos pensando dentro del mundo de la empresa para estar así?

Un abrazo.

martes, 22 de marzo de 2011

Japón Ejemplar: Positivismo, Serenidad, Amor y Generosidad ante la adversidad.

Verónica, una colega profesional de Argentína, me ha enviado un mail con testimonios de personas que están viviendo en primera persona la adversidad del terremoto + tsunami + desastre nuclear de Japón. Le ha llegado a través de Yuka, una conocida suya.

Cuando he empezado a leerlos me ha crecido un sentimiento de gratitud inmenso por el ejemplo en el que se están convirtiendo todos los japoneses para el resto del mundo. Las emociones me han recorrido el cuerpo y los ojos se me han encharcado.

Transcribo
palabras de Yuka, una mujer que día a día vive aquel desastre: "En nuestra sociedad, siempre he visto tanto miedo alrededor, que en ocasiones me duele el corazón. Cada vez tengo más claro que cuando empezamos a ver el mundo con miedo, nos olvidamos de ver las cosas importantes de la vida. Cada momento es precioso, cada momento es el único regalo (presente) que tenemos, y simplemente no podemos darnos el lujo de perderlo en una desesperación llena de temor." ...y continua... "Si somos capaces de parar y salir del miedo, aunque solo sea un poco, podemos ver mucho más. Espero que tengamos muy presente el amor, la gratitud, la aceptación, la armonía y la unidad. Espero que podamos seguir recordándonos eso unos a otros, ya que ¿sabéis...? Todos podemos olvidarlo."

A continuación, Yuka comparte algunas anécdotas de las que llegan al corazón, que -dice- "he visto o escuchado de otros..."

Una mujer del extranjero me llamó al móvil. Dijo que quería conectarse con cualquier persona que estuviera en Ja
pón, y por ello marcó el código del país y su propio número de móvil, que resultó ser el mismo que el mío. No acababa de entender todo lo que decía, porque era inglés, pero sabía lo suficiente como para saber que ella realmente quería apoyar al pueblo japonés. Realmente me dio tanta esperanza.

Ayer por la noche cuando estaba caminando a casa (ya que todo el tráfico se había detenido), vi a una anciana en una panadería. Había pasado totalmente la hora de cierre, pero ella estaba dando pan gratis. Incluso en momentos como éste, la gente estaba tratando de encontrar lo que podían hacer y eso llenó de calor mi corazón.


En el supermercado, donde cayeron artículos de los estantes, la gente recogía las cosas, con tanto orden y luego tranquilamente hacían cola para comprar alimentos. En lugar de crear pánico y comprar todo lo que necesitaban, compraban lo menos posible. Me sentía orgullosa de ser japonesa.

Cuando iba caminando hacia casa, durante 4 horas, había una señora con un cartel que decía: "Por favo
r, usen nuestro baño." Abrían su casa para que la gente fuera al baño. Era difícil no echarse a llorar, al ver la calidez de la gente.

En Disneyland estaban dando caramelos. Las niñas de la escuela secundaria estaban cogiendo tantos que pensé, "¿Qué?" Pero al minuto siguiente, corrieron hacia los niños en el lugar de evacuación y se los entregaron. Fue un gesto dulce.

Mi compañero de trabajo quería ayudar de alguna manera, aunque fuera a una sola persona. Así que escribió un letrero: "Si te va bien ir en moto, puedo llevarte a casa." Estuvo allí de pie en el frío con ese cartel. Y entonces vi que llevaba a un señor a casa, ¡Hasta Tokorozawa! Me emocioné. Sentí que yo también quería ayudar a otros.

Un chico de la escuela secundaria se salvó porque se subió encima del tejado de una tienda durante la inundación.
La inundación llegó tan de repente, que solo vio gente bajo el, tratando de subir frenéticamente hasta el tejado y siendo llevados por la inundación. Para ayudar a los demás, siguió filmando para que sus seres queridos pudieran ver. Todavía no había podido llegar a sus propios padres, pero dice, "No es culpa de nadie. No hay nadie a quien culpar. Tenemos que ser fuertes."

Hay falta de gas ahora y muchas estaciones de gasolina están cerradas o hay colas muuuuy largas. Me preocupé, porque iba detrás de 15 coches. Por último, cuando llegó mi turno, el hombre sonrió y dijo: "Debido a esta situación, sólo estamos dando gas por valor de $ 30 a cada persona. ¿Está bien?" "Por supuesto que está bien. Me alegro de que todos podamos compartir", le dije. Su sonrisa me alivió mucho.

Vi a un niño que daba las gracias a un empleado de transporte público, diciendo: "Muchas gracias por esforza
rse para poner en marcha el tren la pasada noche." Hizo que al empleado le salieran las lágrimas, y a mí también.

Un amigo extranjero me dijo que se sorprendió al ver una larguísima cola tan ordenada detrás de un teléfono público. Todo el mundo esperó con paciencia para usar el teléfono a pesar de que todo el mundo estaría ansioso por llamar a su familia.

¡El tráfico era horrible! Sólo un vehículo podía moverse hacia adelante con la luz verde. Pero todo el mundo conducía con tanta calma. Durante el viaje de 10 horas (que sólo tomaría 30 minutos normalmente) el único grito que oí fue un grito de gracias. Fue un tiempo terrible - pero a la vez un tiempo de calor y me hizo amar más Japón.
Cuando estaba esperando en el andén, cansada y agotada, una persona sin hogar llegó a nosotros y nos dio un trozo de cartón para sentarnos. A pesar de que por lo general los ignoramos en nuestra vida diaria, ellos estaban listos para servirnos.
Suntory (una compañía de zumos) está dando bebida gratis, las compañías telefónicas están creando más puntos wi-fi, 1.000.000 de fideos fueron distribuidos por una empresa de alimentos, y todo el mundo está tratando de ayudar de la mejor manera posible. Nosotros, también, tenemos que ponernos de pie y dar lo mejor de nosotros.

Siempre que nos quedamos sin luz, hay gente trabajando duro para solucionarlo. Cada vez que se va el agua, hay gente trabajando para solucionar eso también. Y cuando hay un problema con la energía nuclear, hay gente tratando de arreglar eso. No se arregla por sí mismo. Mientras esperamos recuperar el calor cuando hace frío o tener agua corriente, hay gente arriesgando su vida para arreglarlo para nosotros.

Una anciana dijo, en un tren: "Los apagones no son un problema para mí que estoy acostumbrada a apagar las luces y ahorrar electricidad para este país. Por lo menos, esta vez no tenemos bombas volando sobre nuestras cabezas. ¡Yo... estoy dispuesta de apagar mi luz y contenta de hacerlo!”, Nadie a su alrededor pudo decir una palabra por respuesta.

En una zona, cuando volvió la electricidad, la gente se alegró. Y entonces alguien gritó: "Tenemos electricidad porque seguramente otra persona ahorra la suya. Muchas gracias a TODOS los que ahorraron electricidad para nosotros, Gracias a todos!"

Un hombre de edad dijo en el refugio de evacuación "¿Qué va a pasar ahora?" Y entonces un joven de secundaria sentado a su lado, dijo, "¡No te preocupes! Cuando seamos mayores, ¡prometemos arreglarlo de nuevo!" Al decir esto, acariciaba la espalda del hombre mayor. Cuando escuché esta conversación, me sentí esperanzada. Hay un futuro brillante, al otro lado de esta crisis.

Un amigo que ahora vive en el centro de evacuación me dijo lo importante que es sonreír. Y que su sonrisa parecía curar a la gente a su alrededor. Ha perdido su casa, no sabe cómo será su futuro... pero todava se acuerda de sonreír. Algunos pueden decir que no está bien sonreír o reír en este momento, pero yo realmente respeto el poder de su coraje. No sólo sonreír, debemos mantener también nuestro humor. En japonés, humor se traduce como "reír, a pesar de...".

Hoy en día, la gente en todas partes está hablando de la radiación nuclear. Podría llegar al aire, el suelo, la comida. La gente tiene una cara tan gris, asustada. Así que me fui por ahí ofreciendo mi mayor sonrisa y diciendo: "¡Hoy es un día de sol!" Me devolvían la sonrisa, y estoy seguro de que algunos pensarían que estoy loco, pero vi belleza en sus sonrisas. Así que mucho mejor que las caras de miedo.

En mi camino de vuelta a casa, vi una hermosa flor. Hemos tratado de utilizar todos nuestros méritos, e incluso la energía de la naturaleza para nuestro propio beneficio y esto ha creado toda esta escasez y locura. Todos nosotros podemos tratar de huir de la radiación, pero ¿y esta flor? Me incliné hacia la flor y le dije emocionada: "Lo siento mucho."

...mi conclusión es que si en nuestro día a día, disponiendo de todos los medios y recursos al 100%, todos esperamos a que alguien haga algo para el otro, nadie hará nada esperando a que alguien lo haga. Pasemos a la acción y seamos generosos, comprensivos, agradecidos, solidarios, pacientes, amorosos, responsables... y demos, aportemos, contribuyamos al bienestar del otro, con humildad, respeto y sentido constructivo; ¡¡¡Hagámoslo antes de que tengamos que padecer un terremoto o cualquier tipo de desastre para darnos cuenta de lo sencillo que es dar el primer paso!!!

Un abrazo.