martes, 15 de septiembre de 2009

"IF" de Rudyard Kipling (en inglés "Si" condicional)

Cuando tenía once años, mi madre me regaló una de las piezas literarias que más me ha ayudado a lo largo de toda mi vida. La escribió el británico Rudyard Kipling, autor de "Kim. El Libro de la Selva" y Premio Nobel de literatura en 1907. Una poesía que se la dedicó a su hijo, quien había sufrido una gran decepción en el colegio.
Recuerdo como si fuese ayer, la emoción en su mirada y las palabras con que mi madre me entregó el texto: "Hijo mío, esta poesía es como una receta que te mantendrá derecho y con la actitud adecuada para afrontar todas las situaciones que atravieses en tu vida. Espero que te sea tan valiosa como el cariño con el que te la entrego". Después me dio un beso y me deseó buenas noches.
Hoy, treinta y tres años después, reconozco que me ha servido en muchas ocasiones como salvavidas emocional y actitudinal ante los muchos momentos adversos y favorables que he vivido.
Desde aquí, una vez más y de corazón: ¡¡¡Gracias madre!!!
Traducción realizada por mi, de la forma más literal que he sido capaz, para que conserve todo su sentido.

Si...
Si puedes mantener la cabeza fría cuando todos a tu alrededor pierden la suya y te hacen culpable; 
Si puedes creer en ti mismo, cuando todos los que te rodean dudan de ti y, aun así, dejar espacio para sus dudas; 
Si eres capaz de esperar sin desesperar, o que mientan sobre ti y no entrar en la mentira, o ser odiado y no devolver odio; 
Si eres bueno, y no finges ser mejor de lo que eres; si al hablar no exageras lo que sabes y quieres; 
Si sueñas, y los sueños no te esclavizan; si piensas y rechazas los vanos pensamientos; 
Si tropiezas con el triunfo o la derrota, y sabes tratar a esos dos impostores de la misma manera; 
Si logras que se sepa la verdad que has contado, sin que sea retorcida por los sibilinos para crear trampas de memos; 
Si puedes ver las cosas por las que has luchado, rotas, y parar, y reconstruirlas con viejas herramientas; 
Si eres capaz de amontonar todas tus ganancias, y arriesgarlas en un último “todo o nada”, y perder, y comenzar de nuevo desde el principio, y no lamentarte una sola palabra de lo que perdiste; 
Si puedes forzar tu corazón, nervios y tendones, y que sigan fuertes hacia adelante, y continuar cuando ya no queda en ti más que el coraje que te dice: ¡aguanta! 
Si eres capaz de hablar con la gente común y mantener tu virtud, o andar junto a reyes sin perder el trato llano; 
Si no hay enemigos o amigos que puedan herirte, si todos los hombres cuentan contigo, pero ninguno demasiado; 
Si llenas de sesenta intensos segundos el imperdonable minuto que te lleva al cielo, tuyo será lo que hay en la tierra y, mucho más aún: serás un hombre, hijo mío.

Poesía en Versión Original
IF you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you,
IF you can trust yourself when all men doubt you,
But make allowance for their doubting too;
IF you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don't deal in lies,
Or being hated, don't give way to hating,
And yet don't look too good, nor talk too wise:

IF you can dream - and not make dreams your master;
IF you can think - and not make thoughts your aim;
IF you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same;
IF you can bear to hear the truth you've spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to, broken,
And stoop and build 'em up with worn-out tools:

IF you can make one heap of all your winnings
And risk it on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breathe a word about your loss;
IF you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: 'Hold on!'

IF you can talk with crowds and keepyour virtue,
' Or walk with Kings - nor lose the common touch,
IF neither foes nor loving friends can hurt you,
IF all men count with you, but none too much;
IF you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds' worth of distance run,
Yours is the Earth and everything that's in it,
And - which is more - you'll be a Man, my son!
Rudyard Kipling (Premio Nobel de Literatura, 1907)

martes, 18 de agosto de 2009

Me lo digo... ¿Te lo dices?

Aún queda mucho por hacer, mucho por recorrer, mucho por suceder, mucho por aprender. Sé perseverante. Aunque a veces tengas dudas, mereces cosas buenas, claro que sí, …claro que las mereces, y van de camino hacia ti. Deja de esperar, ponte en acción, continua en el perseverar, ponte en frecuencia de recibir, todo te llegará, esa es la manera de pulverizar tu ansiedad. Eres un ser único e irrepetible y eso te hace excepcional, eres un ser genial; sólo por ello, mereces lo mejor.

Cuando el cansancio te invada, considéralo normal, detente y tómate un respiro, tan largo como precises y tan breve como convenga. ¿Tienes tu objetivo claro?, entonces pon tu energía en él y esfuérzate en vivir el presente absoluto, donde todo sucede siempre por primera vez y los miedos desaparecen porque está permitido equivocarse. Y continua dándote aquello que te genera bien-estar para estar bien por duplicado; por un lado porque te proporciona una sensación de serenidad duradera en el tiempo, por otro porque podrás compartir esa sensación con los demás, y eso te hace grande, te convierte en doblemente generoso, para ti y para los otros.


Ten siempre una sonrisa dispuesta para reglar, por difícil que pueda ser el momento que atraviesas, siempre hay quien está peor y merece tu sonrisa, le animarás; y si encuentras alguien que está mejor que tú, regálale la misma sonrisa, que vea que estás feliz en el presente; recuerda, estás aprendiendo, dale la oportunidad que aprenda también de ti. Deja de compararte y deja de juzgarte. ¿Para qué lo haces?, sé consciente de lo mucho que te frenas si piensas así. Tu llevas tu propio ritmo, ni es mejor ni peor, ni es rápido ni lento, …es simplemente tu ritmo. Si te queda algún re-sentimiento, deja de “volver-a-sentir” aquello que tanto de dolió. Cuando te liberes de esa repetición emocional empezarás a notar la liviandad del fluir. Sé original, vuelve a los orígenes. Tu alegría es motivo de alegría, tu tristeza es motivo de tristeza …¿qué quieres que se lleven de ti?, ¿qué huella quieres dejar en todos los que te rodean? …entonces sé consecuente con tus actos y recuerda que la felicidad es el estado natural del ser humano, ¡contágiala!


¿Y tu autoestima?, ¿y la de los demás? Pregúntate cómo y quién sería esa persona con la que te cruzas si le faltase la adulación que recibe de los demás y en ocasiones también busca para justificar su autoconfianza, …y pregúntaselo también a tu propia persona, a ver qué respuesta te das. Fomenta tu propia lealtad, dite “Sí” más a menudo; cultiva tu auto respeto y se responsable de tus actos. Dejarás de temer la derrota cuando dejes de querer la victoria. Haz las cosas con nobleza y con intención limpia dando lo mejor de ti, es la mejor manera de que salgan y que además salgan bien, y si se atascan es que tenía que ser así, agradécelo.


Cuando tengas una satisfacción, compártela y será el doble; cuando tengas una pena, copártela y será la mitad …y en el camino crea espacio para que los demás puedan crecer en buena compañía, la que ofreces. Sé exquisito con tus palabras ya que con ellas puedes hacer mucho daño o mucho bien; deja de tomarte las cosas personalmente o es que eres más importante que el resto; evita juzgar gratuitamente, indaga antes, y evitarás que te juzguen, y haz siempre el máximo que esté dentro de tus capacidades.


Cuando dejes de crecer, habrás muerto, mientras tanto, vive, vive a tope el presente, ten presente tu objetivo, está ahí para que lo alcances, y acuérdate de ser quien eres y de continuar descubriéndote, hazlo día a día.

lunes, 22 de junio de 2009

La Gran Responsabilidad de Abrazar y ser Abrazado

Sí, abrazar es una gran responsabilidad. Abrazar y dejarse abrazar es algo más serio de lo que parece a simple vista. Requiere de una gran responsabilidad.

La palabra Responsable viene del latin: responso y abile, respuesta hábil. Respons(h)abilidad es dar una respuesta hábil a una situación dada o concreta, y dar un abrazo, en más de una ocasión, es una respuesta muy hábil.

Con un abrazo podemos proporcionar seguridad, consuelo, arropo, podemos expresar emociones que nos cuesta verbalizar y en ello dar la respuesta hábil a la necesidad de compartir una emoción o un sentimiento, permitiendo así que el ser que somos se expanda y tenga espacio emocional para crecer y desarrollarse, compartiendo con otro ser tan rico momento de vivencias.

Para dar un “abrazo”, desde mi punto de vista, hacen falta dos valores clave que hoy en día echamos en falta en multitud de aspectos de la sociedad de la que formamos parte: la generosidad, para darlo desinteresadamente sin esperar nada a cambio, y el valor, para abrirnos al otro y recibirlo, ya que en numerosas ocasiones es un “extraño”, incluso aunque sea una persona cercana.

Un abrazo desde la sinceridad, desde el equilibrio interior y la sensibilidad en la fuerza, con intensa emoción, con llaneza, bien dado, bien entregado se convierte en la mejor palabra, la mejor empatía, el más bello gesto que puede haber entre dos personas. Un gesto tan sencillo lleva implícita la aceptación del otro y el sano afecto asexuado que se convierte en el detonante de una explosión de pensamientos positivos y sensaciones de bien-estar que nos colocan de inmediato en el presente, ese al que siempre queremos volver y del que nos pasamos la vida huyendo.

Da, siempre que puedas un buen abrazo, de esos cálidos, generosos, serenos, relajados y llenos de calmada energía, que lejos de ser una prisión de fortaleza son una manera de expresar y darle algo al otro sin mediar palabra, ...y que el otro, curiosamente entiende lo transmitido casi mejor que si fuese dicho con palabras. Ese mensaje no es otra cosa que simple y llano afecto, de amistad, de proximidad, de compartir, de apoyo.

Propongo que al menos una vez al día, a quien os apetezca (padres, hijos, hermanos, pareja, amigos), le digáis algo con un abrazo de estos, en silencio y tomándoos un poquito de tiempo (sólo 1 minuto). Podréis dar las gracias, pedir perdón; podréis mostrar afecto, mostrar acogida, mostrar paz, mostrar aceptación; podréis regalar alegría, satisfacción, ganas de compartir; podréis sentiros seguros, dar seguridad, ...simplemente podréis transmitir lo que queráis, basta con que así lo sintáis desde dentro y lo comuniquéis a través de vuestros "brazos" siempre acompañados de vuestra sosegada respiración siempre acompasada con el latido de vuestro corazón.

Como dice Helen Maran, nos rescatan de la soledad y el aislamiento; guían el auto conocimiento potenciando la autoestima; facilitan los desbloqueos físicos y emocionales; nos permiten vivenciar la integración de cuerpo, mente y emociones; nos ejercitan en la empatía; nos sitúan plenamente en el Aquí y el Ahora; favorecen la comunicación afectiva con nosotros y con el otro; estimulan la gratitud; despiertan la creatividad; impulsan a una actitud pro-activa en la vida; conectan con la intuición; favorecen el entrenamiento de respuestas asertivas; devuelven la ilusión, la alegría y el buen humor, puesto que la risa es su fiel compañera; le brinda reconocimiento y protección a nuestro "niño interior".

Vive con responsabilidad tu crecimiento y el de los tuyos, se generoso, ábrete a los demás, da y recibe abrazos.

sábado, 31 de enero de 2009

¿Oportunidad o crisis?: Tu decides.

Quiero compartir contigo una historia que puede conozcas. Me la envió una gran amiga mía, y es muy ilustrativa de cómo la “mentalidad de crisis” nos envuelve y nos dejamos llevar por el lado derrotista de la situación, adoptando actitudes victimistas, en vez de reaccionar por el lado responsable y entusiasta para enfocarnos a la oportunidad. Yo creo que en ocasiones nos falta saber mirar hacia adelante con coraje y autoconfianza.

La historia dice así:
Había una vez una persona que vivía al lado de una carretera donde vendía unas ricas albóndigas con pan. Estaba muy ocupado atendiendo su negocio y por lo tanto no oía radio, no leía los periódicos ni veía la televisión.

Como el negocio marchaba bien, alquiló un trozo de terreno, colocó una gran valla y anunció su mercancía gritando a todo pulmón: 'Compren deliciosas albóndigas calientes'. Y la gente se las compraba. Aumentó la adquisición de pan y carne. Compró un terreno más grande para ampliar las posibilidades de su negocio, y trabajó tanto que dispuso que su hijo dejara la Universidad donde estudiaba Ciencias Comerciales a fin de que le ayudara.
Sin embargo, ocurrió algo muy importante; su hijo le dijo: "Viejo, ¿tú no escuchas la radio, ni lees los periódicos, ni ves la televisión...?.
Estamos sufriendo una grave crisis. ¡La situación es realmente mala; peor no podría estar!".
El padre pensó: 'Mi hijo que estudia en la Universidad, lee los diarios, ve televisión y escucha la radio, debe saber mejor que yo lo que está pasando...' Redujo entonces la compra de pan y carne, quitó la valla anunciadora, dejo el alquiler del terreno con el fin de eliminar los gastos y ya no anunció sus ricas albóndigas con pan. Y las ventas fueron disminuyendo cada día más. "Tenías razón hijo mío", le dijo al muchacho. "Verdaderamente estamos sufriendo una gran crisis".

MORALEJA: Dejemos de hablar de crisis. Hablemos sólo de establecer buenas relaciones, hacer buenos negocios, buenos trabajos y buenas tareas. Si nos programamos para fracasar, fracasaremos. Si nos mentalizamos para ganar, ganaremos. Es una simple elección personal. "Para ser exitoso no tienes que hacer cosas extraordinarias. Haz cosas ordinarias, extraordinariamente bien". ¿Qué eliges tú? ...tú decides.

Además, te propongo que te fijes un poco en tu manera de pensar tomando esta observación como referencia: "Las mentes brillantes manejan ideas, las mentes corrientes hablan de actualidad y las mentes mediocres hablan de los demás", …¿con qué mente te sientes más identificado/a?

Si quieres tener éxito (tú decides el significado de la palabra éxito para ti y tus circunstancias) te propongo en cualquier caso que reflexiones sobre estos tres pasos:
- Muévete a la posición mental y de circunstancias que te ofrezca mayores opciones/posibilidades de ganar
- Ajusta tus movimientos e iniciativas hacia lo que hacen/necesitan los otros
- Estate muy alerta a las ventanas de oportunidad que se te abrirán y que te brindan mayores probabilidades de ganar …y por supuesto ¡¡¡Pasa a la acción!!!

Lao Tse dijo: “Aquello que la oruga llama el fin del mundo... el resto del mundo lo llama mariposa”. Hace bien poco me sentía oruga; hoy por hoy me siento mariposa, ...por cierto, elegí y decidí GANAR.

Un afectuoso abrazo.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Vulnerabilidad, escucha empática, generosidad y aceptación.

¿Te consideras capaz de realcionarte con las personas de tu entorno (ámbito laboral, social, familiar) desde una posición mental en la que ofreces el 100% de tí y facilitas un buen entendimiento aceptando la singularidad de aquel con el que interactuas?, ¿seguro?

Recuerdo que hace algo más de cinco años participé en la XV Expedición 4x4 Andorra-Marruecos, de diez días de duración (3.500 kms por desiertos, dunas, desfiladeros, pistas de tierra, asfalto, etc). La componíamos 14 miembros, 13 de Cataluña y Andorra, y yo de Madrid. Viajé en tren hasta el punto de encuentro, Valencia. No conocía a nadie y además era consciente de que las etiquetas mentales que podíamos traer unos y otros desde nuestras formas de pensar, tanto en lo social, lo político e incluso en lo deportivo podían ser grandes lastres o condicionantes para el resultado de la aventura.

Nada más incorporarme al convoy de vehículos y saludar a mi compañero de conducción, me dí cuenta que todos hablaban en catalán. Todos los coches llevaban emisora y nos comunicabamos por ellas; los chistes y comentarios hacia "el madriñeño" y Madrid subian de tono; ...pensé, esto si que te va a poner a prueba de verdad; ...y me dije a mi mismo, ¡¡¡hala, sobrevive!!!.

En aquel momento me dí cuenta que todos estábamos condicionados por un sin fin de etiquetas, prejuicios y modelos mentales que actuaban como barrera en nuestro incipiente modo de relacionarnos. De alguna forma estábamos expuestos a condicionar el futuro de nuestra relación de expedición a unas suposiciones y a una escucha previa muy marcada. Reconozco que me asusté un poco.

Habíamos llegado a Almería para coger el ferry que nos cruzaría a Nador. Los coches estaban bien asegurados en la bodega del buque, ya habíamos hecho el reparto de camarotes y nos encontrábamos en la zona de bar. Era el momento de hablar cara a cara con todos ellos; hasta ahora, y a lo largo de más de 400 kms, todo había sido por emisora, salvo en las paradas "técnicas".

Desde el instinto y como un resorte en mi interior, algo saltó por los aires. En aquel momento me dí cuenta que lo que de verdad iba a hacer que nos entendieramos todos (entre ellos tampoco se conocían) era actuar con valentía desde la autenticidad de cada uno, reconociéndonos vulnerables en nuestras creencias, derribando prejuicios, mostrando aceptación, ofreciendo generosidad, soltando lastre de ego y sobre todo, prácticando una escucha ...de esa que los coaches llamamos empática. En ese momento comencé a poner el 100% de mi ser para crear una relación que favoreciese la convivencia y el entendimiento. Las preguntas lógicas de a qué te dedicas, si eres muy aventurero, cuánto tiempo llevas haciendo 4x4 y poco más, eran las habitales, y daban el juego que daban.

Sin saber porqué, tal vez por nervios, lancé una pregunta que cambió el rumbo de la conversación: ¿Qué os ha movido a hacer exta expedición? ...fué como abrir el frasco de las esencias. En ese momento todos callaron y poco a poco, fueron exponiendo sus razones. Lo que me llamó la atención sobre manera fue que todos estábamos embarcados en esta aventuta desertica porque necesitábamos expansionarnos y reencontrar nuestra propia esencia que, por unas razones u otras, la teníamos alterada. Empezamos a hablar desde la vulnerabilidad. El ambiente se distendió muchisimo.

El resto de la expedición se convirtio en un contexto mágico para que todos creciésemos con el apoyo de los otros. Recuerdo a David haciéndonos masajes orientales en las Haimas de M'Hamid, a Isabel escuchándo nuestras inquietudes con entrega absoluta, Joan contándonos sus experiencias como instructor de ski de minusválidos, Mercedes explicándonos las razones de llevar la ayuda a las aldeas marroquies junto a la frontera con Argelia ...y así hasta completar las inquietudes de los catorce que conformábamos la expedición. Empezamos a admirarnos unos a otros, comenzamos a construir una energía común. Todos cumpliamos un rol determinado y estabamos responsabilizados de una tarea.

Día a día, jornada a jornada, y en todo momento, estabamos pendientes unos de otros, en un permanente acompañamiento que favoreciá el crecmiento, nos ayudábamos a reflexionar, a cuestionarnos nuestros puntos de vista, nuestras creencias y bloqueos mentales, manteniendo en todo momento el respeto hacia el otro y desplegando un compromiso de escucha que trascendía a lo emocional.

Ahora, conocedor de lo que el coaching supone para el crecimiento de las personas, identifico claramente que en aquella expedición, la vulnerabilidad, la escucha empática, la generosidad y la aceptación fueron ingredientes vitales que nos permitieron dar lo mejor de nosotros mismos y conformar un gran equipo, muy diverso y con mucha riqueza, al que entre todos le dimos una gran personalidad.

Ya han pasado 5 años y puedo decir que sigo sintiéndoles como una gran familia. Fuimos un gran equipo y aún lo seguimos siendo.

Cuanto os agradezco lo que me enseñasteis.

martes, 15 de julio de 2008

Trabajo en Equipo: triunfar o no triunfar

…he aquí la cuestión.
Lo que sabemos con razonable seguridad es que la mayoría de las empresas, entre las competencias clave de sus profesionales y empleados, piden la de “Trabajo en Equipo”. ¡Como si todo el mundo fuese capaz de ponerla encima de la mesa!

Imagina por un momento que en un proceso de selección o una reunión con tu jefe van y te preguntan: ¿sabes trabajar en equipo? …y desde los pies contestas un rotundo SÍ, creyendo saber que sabes lo que de verdad es trabajar en equipo. Y cuando llega el momento de lucirte, cuando toca remangarse y arrimar el hombro, resulta que algo falla y te das cuenta que en el fondo, no lo tienes tan claro.

En este vídeo tenemos un buen ejemplo de lo que es trabajar en equipo, queda muy explicito. Fíjate bien y al verlo, hazte permanentemente esta pregunta: ¿qué te llama la atención de cada uno de los cuatro miembros?




Para trabajar en equipo hacen falta infinidad de ingredientes que combinados en su justa medida, dan un resultado impresionante. Generosidad, humildad, aceptación, sentido de pertenencia, responsabilidad, compromiso, buen humor, asertividad, liderazgo, automotivación, complementariedad, diversidad, creatividad, debate, veracidad, transparencia, escucha, comunicación, valentía personal, capacidad de dar y recibir feedback …cada uno sabe y conoce bien lo que le corresponde hacer y además es consciente de rol que desempeña. Puedes ser el aglutinador, el decisor, el conciliador, el impulsor, el animador, el crítico, el gestor del tiempo, el reflexivo, el del humor …y así hasta el infinito. Todos aportamos riqueza a la despensa de las soluciones y por supuesto, todos somos generadores de unas normas internas que vertebran el equipo y le dotan de cultura propia.

¿Todo esto hay en un equipo? Sí, y además, existirá como tal en tanto el compromiso, la energía y el espíritu de sus miembros sea constructivo y tengan claro el objetivo común por el que esforzarse y mejorar.

Como dice Luis Carchak, hay que tener muy presente que “el éxito del equipo está por encima del brillo individual de sus integrantes”, es decir, lo que hagamos entre todos y gracias al esfuerzo de todos es más importante que los medallismos de algunos, …pero claro, el ego nos asalta una y otra vez ...¿cómo voy a renunciar a la oportunidad de tener mi minuto de gloria?. Piensa en una cosa: cuando aplauden a un coro, aplauden a todos sus integrantes, no sólo al bajo o a la soprano. Imagina un coro en el que uno de los integrantes, por puro ego, quisiera destacar por encima del resto, ¿que pasaría?


Cuando trabajamos en equipo, cada uno cumple con la tarea asignada y además da un poco más de sí mismo poniéndose al servicio de sus compañeros, brindando su mejor disposición y energía …y para hacerlo, puede plantearse estas tres removedoras preguntas que nos hizo Leonardo Wolk (Coaching: El arte de soplar brasas y Coaching: El arte de soplar brasas en acción) en un vivencial al que asistí en noviembre de 2007:
- ¿Quién voy a ser dentro de este equipo?
- ¿Cuánta responsabilidad voy a asumir?
- ¿Cuánta victimización voy a dejar atrás?

En un equipo hay tres áreas de resultado: La Tarea, El Yo, y Las Relaciones Interpersonales, …y en éste ámbito te traslado otras tres preguntas que nos formuló Leo Wolk:
- ¿Cómo vamos a reaccionar ante los errores?
- ¿Cómo nos vamos a comunicar?
- ¿Cómo nos vamos a organizar?

A partir de aquí, reflexiona y empieza a construir tu equipo. ¡Seguro que triunfas!

domingo, 6 de julio de 2008

¿Qué es Coaching?

Es la disciplina en la que, por medio de un proceso conversacional, el “coach” asiste al “coachee” (cliente) a qué éste último desarrolle su máximo potencial y expanda su capacidad de acción efectiva.

Un coach, parte de la premisa que toda persona es plena, completa y tiene un talento por descubrir. Los coaches, nos convertimos en facilitadores de la labor de traer a la superficie el potencial latente y oculto de las personas, ese diamante en bruto que todos tenemos en nuestro interior y que sólo le falta la oportunidad de ser mostrado para brillar.

El proceso de coaching, por lo general, se desarrolla en sesiones conversacionales de hora y media, y puede llegar a durar de tres meses a varios años. En este tiempo, coach y coachee exploran las creencias de vida que éste último tiene y en qué medida le limitan o le impulsan para alcanzar la meta establecida o declarada, ya sea en el ámbito personal o profesional.
Con preguntas certeras, reformulaciones, parafraseos, interpretaciones y el compartir de sensaciones e intuiciones, el coach muestra en una acción de espejo o reflejo gran parte de la forma de ser, pensar, actuar, reaccionar y accionar que el coachee tiene ante la vida. En este contexto, el cliente tiene la gran oportunidad de “re-conocerse” (volver a conocerse), descubrir sus puntos de ceguera personal y con ello explorar su forma de desenvolverse desde un punto de vista más objetivo o simplemente distinto.

Este cambio de “observador” permite que el cliente se aproxime con otra perspectiva al problema, dificultad o reto al que se esté enfrentando. Einstein decía que, todo problema tiene una solución y si no encontramos la solución es que es un problema mal formulado; el cambio de observador nos permite reformular nuestro reto para encontrar su solución, solución que está en el propio problema.

A lo largo del proceso de acompañamiento, un coach, no juzga, no opina, no aconseja, no induce, su papel es más efectivo cuanto mayores habilidades tenga para abrir un abanico de posibilidades de actuación a su cliente, todo ello desde los pilares que sustentan toda relación: su capacidad de generar contexto, aceptación, generosidad, confianza, sinceridad y nivel de compromiso con la causa de su coachee, quien deberá en todo momento tomar independientemente sus propias decisiones en función de lo comprometido que esté con alcanzar su meta declarada. Quien establece el plan de acción es el coachee y sólo él.

Esta disciplina está contribuyendo significativamente a que equipos directivos y mandos intermedios y personas clave de empresas como Endesa, Repsol, Telefónica, BBVA, Banco Santander y otras muchas, puedan enfocar su potencial hacia el desempeño de su trabajo, alcanzando con ello resultados extraordinarios.

Lo cierto es que todas las empresas que han entrado en procesos de coaching han obtenido un retorno de doble cara. Por un lado el significativo incremento en motivación, cohesión, liderazgo, capacidad de trabajo en equipo y lealtad de los empleados y por otro la rentabilidad económica, llegando en algunos casos a multiplicar por siete los resultados de años anteriores.

El coste de un proceso de coaching puede variar bastante en función del nivel de experiencia de los coachees, su bagaje profesional, el nivel de formación que tengan, los objetivos a alcanzar por parte del cliente, la duración del proceso, y un largo etcétera. La otra inversión de la que pocos hablan es la del ingrediente fundamental: “el compromiso del cliente en el proceso”. Un proceso económico bien aprovechado y con fuerte compromiso por parte del protagonista se convierte en un multiplicador de la inversión, convirtiendo el proceso en algo tremendamente efectivo.

Los coaches, sólo invitamos la reflexión; la decisión de pasar a la acción, siempre es del “coachee” (cliente).

sábado, 5 de julio de 2008

Una vocación identificada muy a tiempo

Corría el año 1998 y ya notaba yo un gusanito que me recorria por dentro y que estaba relacionado con el desarrollo del potencial de las personas. En paralelo a mi trabajo "formal" tenía una participación en una empresa dedicada a la creación de programas de Outdoor Training, Motivación, Liderazgo y Trabajo en Equipo que me proporcionaba grandes dosis de energía para enfrentarme a "mi rutina profesional". Diseñabamos programas verdaderamente innovadores para empresas de mucha envergadura. Era un hobbie que me ponía las pilas y que además daba ingresos extras. Realizando esos programas para las empresas empecé a sentir mi vocacion.

Lo curioso es que, incluso bastante antes de tan mágnificas prácticas vocacionales, en todas las empresas por las que he pasado he puesto especial cuidado en estar pendiente de mis compañeros, quienes me decían: "¿por qué no te metes a psicólogo o algo parecido? ...es muy gratificante poder hablar contigo y que nos escuches, es increible como nos ayudas a mantener el nivel de motivación y rendimiento sobre todo cuando estamos pasando momentos difíciles (reorganizaciones, despidos, cambio de dirección, desmembramiento del equipo), siempre nos haces ver las cosas desde otro punto de vista" ...y yo, muy modesto contestaba: "lo hago para que estéis mejor, quiero veros mejor, valéis mucho ...y yo valgo más si estoy junto a vosotros. Si fuese posible vivir ayudando a las personas como os ayudo a vosotros, ya lo estaría haciendo" ...y resultó que el tiempo se ocupó del resto.

Era 2005 y la etapa de las grandes compañías en las que yo había estado trabajando llegaba a su fin después de un ERE, una incorporación prometedora a una inciativa empresarial y una salida forzada con decepción de una empresa con cuyo proyecto me sentí muy identificado y viví como propio. Me sentía exausto, fuera de juego a nivel profesional, necesitaba ayuda y me paré a reflexionar. Por aquellas fechas, una buena amiga mía me hablo del "coaching" y me dijo que me vendría muy bien pasar por un proceso para regenerarme ...lo mejor es que tiempo después, acabé certificado como Coach Ejecutivo y de Equipos Directivos.

Hoy por hoy, con aquello absolutamente superado, estoy muy agradecido de haber vivido aquellas experiencias tan amargas y la oportunidad que supusieron para mi y el comienzo del camino que me ha llevado a materializar la vocación que identifiqué a tiempo.