En un instante pienso en familias, en créditos, en hipotecas, en coches, en colegios, en recibos, en nóminas, en uniformes, en libros, en la compra, en alguna escapada… e inmediatamente después pienso: “¡¡¡Uuufff…!!!, todo el mundo va a querer defender lo suyo y esto se va a poner muy cuesta arriba; individualismos, egoísmos, miedos, actitudes de sálvese quien pueda”; Justo después, me viene otro pensamiento más fuerte que este primero y mucho más alentador: “qué agradecidos debemos estar por todo lo mucho que tenemos”, seguido de este otro pensamiento esperanzador “un año para descubrir las muchas cosas nuevas que podemos hacer, compartir y ayudar a los que estén pasando por situaciones de adversidad; una ocasión única de servir -ser útil- a los demás” y en seguida, empiezo a escribir este post.
Querido 2012,
Te presentas ante nosotros como un año difícil y personalmente te agradezco de corazón que vengas así, con estas características tan peculiares que traes. Creo que durante este tiempo que compartiremos, vas a ponernos en situaciones tan especiales que nos van a servir para aprender a valorar de verdad lo que somos como personas y el valor que aún nos queda por mostrar y que tenemos en nuestro interior. Cúantos de nosotros nos vamos a quedar sorprendidos de nuestras propias capacidades de superación por tu simple presencia; vienes dispuesto a ponernos a prueba, ¿verdad?Tengo la sensación de que en este tiempo, con este plan tan desafiante que nos traes, vas a hacer que seamos, con nosotros mismos, más honestos que nunca, nos vas a empujar a que busquemos en nuestro interior los recursos, las ideas y la creatividad más innovadora para encontrar las soluciones a lo que nos vas a ir planteandonos por delante. Con sólo estar entre nosotros, nos estás poniendo de golpe con los pies en la tierra, haciéndonos distinguir lo que es vivir por encima de nuestras posibilidades y lo que es verdaderamente necesario para vivir dentro de nuestras posibilidades.
En este tiempo, para estar a tu altura, sólo desarrollando nuestra mejor actitud, una gran paciencia, una perseverancia implacable y un buen ánimo espectacular, podremos superar las adversidades que nos vas a ir mostrando. Estoy convencido de que todos necesitábamos tu llegada y el mensaje de “aviso a navegantes” que traes. Veo en ti que “eres una oportunidad impresionante para crecer como personas gracias a que volveremos a creer en nosotros mismos”, la única manera de salir adelante. ¡Gracias!
Durante este tiempo compartido vamos a ser más generosos desde la persona -ya que podremos y necesitaremos darnos más a los demás desde el plano personal, tengamos o no de lo material- y no desde el fácil plano de lo material -con lo liviao que resulta dar sin arriesgar de lo intímo y personal-; aprenderemos a compartir más y mejor, y podremos ayudar de verdad a los demás creando situaciones de “ganar-ganar”. También voy a ser más humilde y voy a dejar que me ayuden, sé que en solitario poco podré alcanzar. Así es como verdaderamente saldremos adelante. En mi trabajo, voy a poner el máximo de mi mismo, buscando día a día en qué puedo mejorar para estar a la altura de las expectativas de mis clientes. Si en las empresas los presupuestos están mas ajustados, qué menos que hacer que sientan que lo que compran, les merece la pena y les aporta valor de verdad.
Gracias a ti y día a día, querido 2012, voy a amar más aún lo que hago. Sé que sólo cuando amo a fondo lo que hago doy lo mejor de mí mismo, ofreciendo el potencial que tengo en mi interior y aquel que incluso aún desconozco. Seguiré disfrutando de cada esfuerzo, de cada negociación, de cada oportunidad comercial. Cuidaré especialmente mis relaciones profesionales, voy a hacer que sean más sólidas, más estrechas, más auténticas y seguiré apoyando y ayudando a los que vea en mi camino, con independencia de que me apoyen o ayuden a otros. Confío en que si lo necesito, me apoyen y me ayuden; es la forma de generar una corriente poderosa de superación que nos permitirá que todos juntos alcancemos el éxito que merecemos.En cuanto al ocio y tiempo libre, cambiaré mis costumbres. El deporte es barato, así que montaré más en bicicleta y daré mayores paseos, algo al alcance de cualquiera. En vez de salir y gastar, voy a abrir las puertas de casa para que vengan mis amigos. Así podremos conversar mejor al escucharnos unos a otros, lo que nos ayudará a comprendernos y conocernos mas y descubrir brillos que a veces ni vemos. Para mi/todos es una oportunidad adicional de aprender de los que me/nos rodean, y es gracias a ti, querido 2012.
Además de otros ahorros, ya estoy ahorrando en teléfono, mal humor, quejas, agresividad y victimismo. En este año, más que nunca, voy a derrochar actitud, positivismo, apoyo, ayuda, respaldo, compromiso, esfuerzo, perseverancia, confianza, coraje, alegría y empuje. Ese empuje que nos mueve por dentro y saca lo mejor de nosotros.
Así pues, agradeciendote de corazón tu imponente presencia, ¡Bienvenido 2012!, estoy solidamente convencido de que lo pasaremos en grande juntos.
Un abrazo.