viernes, 3 de febrero de 2012

Ahora sí: ¡Bienvenido 2012!

Al regresar de unos días de descanso en 2011, compro el último periódico del año y leo el titular que hace mención a las medidas económicas aprobadas por el gobierno el 30 de diciembre de 2011 para enfrentarnos al déficit de más del 8%. En ese momento se me viene a la cabeza la reacción que podrán tener muchos españoles, tanto los que trabajan, como los que están buscando trabajo. Durante enero de 2012 veo como crece el desempleo y otros factores se vuelven más adversos si cabe.

En un instante pienso en familias, en créditos, en hipotecas, en coches, en colegios, en recibos, en nóminas, en uniformes, en libros, en la compra, en alguna escapada… e inmediatamente después pienso: “¡¡¡Uuufff…!!!, todo el mundo va a querer defender lo suyo y esto se va a poner muy cuesta arriba; individualismos, egoísmos, miedos, actitudes de sálvese quien pueda”; Justo después, me viene otro pensamiento más fuerte que este primero y mucho más alentador: “qué agradecidos debemos estar por todo lo mucho que tenemos”, seguido de este otro pensamiento esperanzador “un año para descubrir las muchas cosas nuevas que podemos hacer, compartir y ayudar a los que estén pasando por situaciones de adversidad; una ocasión única de servir -ser útil- a los demás” y en seguida, empiezo a escribir este post.

Querido 2012,

Te presentas ante nosotros como un año difícil y personalmente te agradezco de corazón que vengas así, con estas características tan peculiares que traes. Creo que durante este tiempo que compartiremos, vas a ponernos en situaciones tan especiales que nos van a servir para aprender a valorar de verdad lo que somos como personas y el valor que aún nos queda por mostrar y que tenemos en nuestro interior. Cúantos de nosotros nos vamos a quedar sorprendidos de nuestras propias capacidades de superación por tu simple presencia; vienes dispuesto a ponernos a prueba, ¿verdad?

Tengo la sensación de que en este tiempo, con este plan tan desafiante que nos traes, vas a hacer que seamos, con nosotros mismos, más honestos que nunca, nos vas a empujar a que busquemos en nuestro interior los recursos, las ideas y la creatividad más innovadora para encontrar las soluciones a lo que nos vas a ir planteandonos por delante. Con sólo estar entre nosotros, nos estás poniendo de golpe con los pies en la tierra, haciéndonos distinguir lo que es vivir por encima de nuestras posibilidades y lo que es verdaderamente necesario para vivir dentro de nuestras posibilidades.

En este tiempo, para estar a tu altura, sólo desarrollando nuestra mejor actitud, una gran paciencia, una perseverancia implacable y un buen ánimo espectacular, podremos superar las adversidades que nos vas a ir mostrando. Estoy convencido de que todos necesitábamos tu llegada y el mensaje de “aviso a navegantes” que traes. Veo en ti que “eres una oportunidad impresionante para crecer como personas gracias a que volveremos a creer en nosotros mismos”, la única manera de salir adelante. ¡Gracias!

Durante este tiempo compartido vamos a ser más generosos desde la persona -ya que podremos y necesitaremos darnos más a los demás desde el plano personal, tengamos o no de lo material- y no desde el fácil plano de lo material -con lo liviao que resulta dar sin arriesgar de lo intímo y personal-; aprenderemos a compartir más y mejor, y podremos ayudar de verdad a los demás creando situaciones de “ganar-ganar”. También voy a ser más humilde y voy a dejar que me ayuden, sé que en solitario poco podré alcanzar. Así es como verdaderamente saldremos adelante. En mi trabajo, voy a poner el máximo de mi mismo, buscando día a día en qué puedo mejorar para estar a la altura de las expectativas de mis clientes. Si en las empresas los presupuestos están mas ajustados, qué menos que hacer que sientan que lo que compran, les merece la pena y les aporta valor de verdad. 

Gracias a ti y día a día, querido 2012, voy a amar más aún lo que hago. Sé que sólo cuando amo a fondo lo que hago doy lo mejor de mí mismo, ofreciendo el potencial que tengo en mi interior y aquel que incluso aún desconozco. Seguiré disfrutando de cada esfuerzo, de cada negociación, de cada oportunidad comercial. Cuidaré especialmente mis relaciones profesionales, voy a hacer que sean más sólidas, más estrechas, más auténticas y seguiré apoyando y ayudando a los que vea en mi camino, con independencia de que me apoyen o ayuden a otros. Confío en que si lo necesito, me apoyen y me ayuden; es la forma de generar una corriente poderosa de superación que nos permitirá que todos juntos alcancemos el éxito que merecemos.

En cuanto al ocio y tiempo libre, cambiaré mis costumbres. El deporte es barato, así que montaré más en bicicleta y daré mayores paseos, algo al alcance de cualquiera. En vez de salir y gastar, voy a abrir las puertas de casa para que vengan mis amigos. Así podremos conversar mejor al escucharnos unos a otros, lo que nos ayudará a comprendernos y conocernos mas y descubrir brillos que a veces ni vemos. Para mi/todos es una oportunidad adicional de aprender de los que me/nos rodean, y es gracias a ti, querido 2012.

Además de otros ahorros, ya estoy ahorrando en teléfono, mal humor, quejas, agresividad y victimismo. En este año, más que nunca, voy a derrochar actitud, positivismo, apoyo, ayuda, respaldo, compromiso, esfuerzo, perseverancia, confianza, coraje, alegría y empuje. Ese empuje que nos mueve por dentro y saca lo mejor de nosotros.
Así pues, agradeciendote de corazón tu imponente presencia, ¡Bienvenido 2012!, estoy solidamente convencido de que lo pasaremos en grande juntos.
Un abrazo.

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